"He debutado en Primera: ahora quiero aferrarme"

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"He debutado en Primera: ahora quiero aferrarme"

"He debutado en Primera: ahora quiero aferrarme"

david gonzález

Los minutos previos al Levante-Sevilla fueron como horas, las horas como días y los metros del túnel de vestuarios, kilómetros para el asturiano. Ya ha conocido la élite y su objetivo es trabajar al máximo para no abandonarla.

La victoria en el Mundial sub-20 de 1999 supuso el nacimiento de parte de la mejor generación de futbolistas españoles de la historia. La machada puso en el escaparate a Casillas o Marchena, que debutaron en Primera la siguiente temporada, con el Real Madrid y el Sevilla, respectivamente; o Xavi, que se hizo con la manija del Barça. Otros, como Rubén Suárez, no tuvieron tanta suerte. Su Sporting recién había comenzado el largo éxodo de la Segunda División. Pese al menor lustre de esta categoría, el pequeño delantero brilló con los rojiblancos pero las lesiones comenzaron a cebarse con él. Tras toda una vida en El Molinón, pasó al Elche y, tras no conseguir la regularidad deseada, se echó en brazos del técnico que volvería a ponerle en el candelero: Luis García y su Levante. Once años después de la gesta de Nigeria, el hijo de Cundi volvió a meter el apellido Suárez entre los mejores. Rubén habla de su debut. "Parecía que las horas no pasaban. He pensado mucho en mi padre, llevábamos mucho tiempo esperando esta oportunidad. Ojalá sean muchos partidos en Primera y, aunque nos fastidió el resultado, el primero es el más bonito", señaló.

Por si actuar por primera vez en la máxima categoría no fuera suficiente, el punta granota tuvo, ante el Sevilla y nada más comenzar el partido, la oportunidad de perforar la portería rival por primera vez en clave de Primera. "Cuando el árbitro señaló el penalti, pensé que era mi oportunidad, que había que meterlo porque llevaba muchos años esperando. Era mi primer gol, el primero del equipo Al final no valió para nada pero me dará tranquilidad para otros partidos", explicó Rubén, que no olvidará fácilmente el 28 de agosto de 2010. "Me guardaré las botas, son cosas para el recuerdo", continúa el asturiano que, por fin, ya aparece en los cromos de Primera División. "Ya tengo el mío, me lo pasó un compañero. Es algo bonito, es un mundo totalmente distinto a la Segunda. Merece hacer un esfuerzo por seguir, por nosotros, el club y la gente que disfruta con los rivales. Daremos el do de pecho para seguir en esta categoría y lo vamos a conseguir seguro", continuó un Rubén muy ambicioso. "Debutar en Primera era un objetivo y lo he conseguido, a partir de ahora tengo que intentar crecer y exigirme mucho más para aferrarme con todas mis fuerzas", sentenció.