Entrevista | José Aurelio Gay

"Tenemos lo más importante: las ideas claras y compromiso"

PRIMERA PARTE. Tras la primera jornada de Liga y el fi n del mercado de fi chajes, AS conversa con el entrenador sobre su plantilla, virtudes y carencias, sobre el estilo del equipo y sobre su figura de hombre tranquilo en tiempos convulsos. Mañana, Gay analizará los nombres propios.

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-Tiene a su disposición una plantilla muy corta. ¿Qué le ve de positivo?

-Es verdad que la plantilla es corta en efectivos, pero tenemos lo mejor que puede tener un equipo: nos llevamos muy bien, la relación entre los jugadores y el cuerpo técnico es muy buena. Es mejor ser pocos y bien avenidos, sabiendo lo que se busca y manteniendo una buena relación, que ser muchos y estar desperdigados empujando cada uno por su lado. Tenemos lo más importante: las ideas claras, muchísimo compromiso con esta camiseta y una magnífica actitud en los partidos.

-Salvo excepciones o matices, ¿es lo contrario a lo que se encontró cuando cogió el equipo en diciembre?

-Llegué en un momento muy difícil, con una crispación social enorme y con el equipo en una espiral de derrotas hacia el descenso... Ahora la situación es totalmente diferente. Hay mucho ánimo, mucho compromiso y un rendimiento fantástico de los jugadores.

-¿Qué carencia destacaría de la plantilla?

-Quizá en defensa nos hemos quedado un poquito cortos, pero tenemos alternativas. A Pintér lo utilizaremos principalmente como central, Ponzio se puede adaptar a ambos laterales, también José, Ramiro puede cubrir cualquier eventualidad... Es la línea con menos jugadores específicos pero tenemos algunos que se pueden adaptar a esas posiciones.

-¿Se va a ver un Zaragoza más cercano al modelo que le gusta a Gay?

-Creo que sí, estamos mudando un poco hacia un juego más combinativo. Pero una vez que estamos en campo contrario, eso sí. Nosotros no podemos iniciar el juego desde nuestro área con el equipo muy abierto por las condiciones de algunos jugadores, eso sería regalar demasiado al rival o arriesgar en vano. En Riazor se demostró, el equipo tuvo bastante posesión en campo contrario, sobre todo en la segunda mitad. Pero en casa será más difícil, la mayoría de los equipos juga- rán replegados y nos costará más. Aún así, el equipo siempre dará la cara, sabe sus virtudes y cómo explotarlas.

-¿Un factor importante puede ser que muchos jugadores están ante un año clave en sus carreras? Diogo y Obradovic tras lesiones, Ander ante su gran paso adelante, Bertolo y Sinama buscan reivindicarse, Lafita y Jorge López tras un mal año...

-Necesitamos a todos, es así. Una plantilla corta tiene sus problemas, de acuerdo, pero también sus ventajas. Por ejemplo, todo el mundo va a formar parte de este proyecto, nadie se va a sentir aislado. Las convocatorias serán casi siempre las mismas. Todo el mundo se va a sentir partícipe, eso es muy bueno.

-Gay formó parte de un Zaragoza glorioso con una plantilla muy corta, como el Barça actual. ¿Ayuda esa referencia?

-Cuando reflexiono sobre la plantilla que me queda, evoco mucho mis tiempos de jugador en el Zaragoza. Era una plantilla poco extensa y participaban 15 ó 16 jugadores, no más. Ahora las convocatorias son de 18, pero siguen jugando los mismos: 11 y tres cambios.

-Los mejores Zaragoza de la historia fueron plantillas cortas. Eso sí, con calidad.

-Es que al final en un equipo los minutos casi siempre se los juegan 16 jugadores, 18 como mucho... Excepto casos excepcionales como el año pasado aquí, que hubo muy mala suerte en la primera vuelta. Recuerdo que el equipo fue a Gijón con 11 bajas, increíble. Pero creo que no va a pasar. Vamos a configurar las tareas de entrenamiento lo mejor posible, acercándonos de forma individual al jugador. Y la otra parte se la dejamos a la Virgen del Pilar para que nos asista un poco y no tengamos una epidemia de lesiones. Con los que tenemos habrá suficiente para las dos competiciones, siempre que no tengamos desgracias con las lesiones.

-Además, habrá que tener cuidado con las tarjetas, sobre todo jugadores como Diogo o Contini

-Sí, porque además estos jugadores ya están identificados. Hemos hablado con ellos y seguiremos repitiéndoles que para nosotros la estrategia de partido es tan importante como terminar con 11. Así nos cuesta ganar, con 10 sería muy difícil. Cada partido se lo recalcamos a ellos y a todos. Van a salir muy centrados porque son conscientes de que no podemos perder jugadores por expulsión cada semana.

-¿El gran test para el Zaragoza va a ser los partidos de casa con los equipos de la zona baja, que se cerrarán y ante los que La Romareda exigirá buen fútbol?

-Sí. Ahí podemos tener más problemas, ante equipos que van a estar detrás de la pelota y nos van a cerrar espacios, con una defensa por densidad. Pero tenemos armas. Quizá nos falta el último pase, pero por cantidad podemos llegar por fuera con Bertolo y los laterales, tenemos la velocidad de Sinama y Marco, más la llegada de segunda línea de Ander, Lafita, Jorge... Hay suficiente material humano para hacer daño a cualquier equipo, y digo a cualquier equipo. Lo que debemos hacer, aunque juguemos en La Romareda, es partir de una seguridad defensiva y no ser torpes, es decir, no ceder espacios para que nos contragolpeen con facilidad. Así sumaremos puntos.

-¿Qué ilusión se hace Gay en la clasificación?

-Yo ya llevo mucho tiempo en el fútbol como para empezar a hablar de objetivos lejanos que a los jugadores no les motivan. Si les digo ahora: 'Venga, muchachos, a ver si acabamos en mitad de tabla'; creo que no es motivante. Planteamos los partidos de uno en uno, haciendo lo mejor posible aquello que sabemos hacer bien, saliendo con una sensación de placer por haberlo hecho bien. Tengo muy claro que si el Mallorca estuvo arriba y que si el Zaragoza del primer año en el que yo jugué llegó a meterse en UEFA, ahora podamos optar a cualquier cosa. No tengo ninguna duda, con estos jugadores podemos optar a cualquier cosa.

-Pese a la crisis, para la afición el Zaragoza siempre es el Zaragoza. ¿Teme que le pida más juego bonito?

-No, no. Creo que la gente sabe el tipo de equipo de tenemos, nos va a ayudar y se va a entregar. Estos jugadores se identifican con lo que pide el aficionado en su asiento en la grada: que como mínimo el jugador sude la camiseta y la defienda como tal. Y, de verdad, estos jugadores están totalmente identificados con este escudo. Sé que la afición sabe qué equipo tenemos y lo que podemos hacer. Pero también estoy de acuerdo en que nos tienen que ir exigiendo cada vez un poco más.

-¿Y la estética o el romanticismo clásicos del Zaragoza?

-Yo sé el gusto de La Romareda, pero también sé lo que podemos desarrollar. No quiero ni debo confundir a la plantilla. El tipo de fútbol que vamos a hacer nos servirá para ganar partidos. Si luego cogemos confianza y nos colocamos en una buena zona de la clasificación, podremos ir mudando hacia un juego más brillante.

-En tiempos convulsos, Gay es el hombre tranquilo.

-Yo antes ya era así, de jugador. Y ahora creo que es lo mejor. Que el entrenador esté tranquilo y dominando la situación le viene bien al equipo. Sabía que no estamos bien económicamente y que era una época de vacas flacas, pero lo único que puedo hacer es trabajar. Tengo clara una cosa: si no hubiese habido esta situación en el Zaragoza, quizá yo no estaría aquí. Por tanto, tengo que aprovechar esta oportunidad. Cuando hay crisis hay que recurrir a buenas ideas, nosotros estamos haciendo un planteamiento al equipo de que somos humildes, con menos nombres que otros equipos, con menor potencial económico... pero si estamos juntos, con una estrategia definida, la ejecutamos con rapidez y convencidos, podemos ganar a cualquiera. Se lo decimos y se lo creen.

-En algunos foros, se le atribuye toda la faceta de motivación a Nayim.

-Yo he llegado hasta aquí siendo como soy. Entiendo a la gente que le gusta el entrenador circense, de gestos, de saltos, que celebra un gol haciendo el pino o corriendo hasta el banderín de córner. Pero yo no soy así y creo que eso no es bueno para el equipo. Creo que el entrenador debe estar tranquilo para ayudar a sus jugadores cuando las cosas no vayan bien. Un entrenador forofo, fanático o que pierda los papeles no puede ayudar al jugador. Respecto a Nayim, él es mucho más visceral, está claro. Pero también debemos tener cuidado con los árbitros porque ya nos tienen calados y sólo se puede levantar uno.

-¡Y Nayim vive de pie!

-Exactamente. Él es más visceral y actúa de forma más caliente. Pero yo creo que el entrenador debe estar pausado para dar en la tecla correcta si las cosas no van bien.

-Además, ni periodistas ni aficionados estamos dentro del vestuario para ver cómo habla ahí Gay, claro.

-El jugador lo que quiere es que tú le digas las cosas a la cara, no a través de la prensa. Para eso lo mejor es estar tranquilo y transmitirle lo que quieres de él. Yo creo que eso lo hago muy bien y no tengo por qué cambiar. Hay muchos entrenadores a los que admiro, como Vicente, al que conozco muy bien y le admiro porque estuve cuatro años con él. No necesita ni hacer declaraciones rimbombantes ni grandes gestos para decirle a cada jugador lo que quiere. Nosotros tenemos una gran virtud este año: desde el principio hablamos con los jugadores para explicarles lo que queremos de ellos y el rol que deben desempeñar. Los jugadores lo han asimilado tan bien que el vestuario funciona solo, tiene una autogestión per fecta. Cada uno sabe quiénes son los líderes, quién es el gracioso, quién es el que se puede descontrolar un poco más... Eso es muy bueno para el equipo y lo edificamos desde el inicio todo el cuerpo técnico. No sólo Nayim y yo, también Mikel, Roberto...

-¿Del Bosque es su modelo de entrenador?

-Sí. He tenido mucha suerte en esto porque de los españoles he tenido, para mí, a los mejores: Víctor Fernández, Gregorio Manzano, Javier Clemente, Vicente Del Bosque... Son los mejores o de los mejores en una lista de 20. Como siempre he sido muy tranquilo y he apuntado muchas cosas, con facilidad para hablar con ellos no sólo de fútbol sino también de otros temas, aprendí mucho de ellos. Y voy añadiendo cosas mías. Todo eso me parece un cocktail muy potente para mi futuro como entrenador.

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-La verdad es que sí es al que más se asemeja, ¿verdad?

-Sí, es el que más me marcó, sobre todo en la forma de intervenir con el jugador, lo que hablábamos. Siempre te decía las cosas mascadas, muy concretas, con un tono de voz tirando hacia la positivo siempre. Y cuando tenía que dar una bronca, no hacía falta levantar la voz ni ser un cabrón para echar a un jugador, por decirlo así. Se puede echar a alguien con buen estilo.

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