Liga BBVA | Villarreal

"Nos faltó actitud y, sin ella, es más complicado"

Cazorla y el resto de la plantilla hacen autocrítica tras la derrota

<b>PASAR PÁGINA.</b> El mal partido de Anoeta debe servir para tomar nota de los errores y que no se vuelva a repetir durante el curso.
Javier Mata
Redacción AS
Actualizado a

Se lamenta la pérdida de tres puntos y el no haber reflejado en el campo la ilusión y la fe que se tiene en el equipo. En el Villarreal no ha sentado nada bien la derrota en San Sebastián, como era lógico y normal. Y no lo ha hecho por que se tenían puestas muchas ilusiones y esperanzas para empezar este año con buen pie. Y mucho más, tras lo sucedido en la temporada anterior. Por ello y para no crear malas vibraciones o dudas en el entorno, se había fijado como imprescindible empezar fuerte la liga.

El no hacerlo ha generado una reacción inicial de decepción, la del domingo. Para pasar a un momento más de cabreo, que de decepción. Un cabreo por haber dejado escapar los tres primeros puntos de la competición y además de la forma en que se hizo. Ya que la sensación tras veinticuatro horas, es que el equipo no puso todo lo que es capaz de hacer durante los noventa minutos. Se vio a un Villarreal al que según Cazorla "le falto actitud en momentos y sin ella, siempre es más complicado".

Así desde el mismo presidente, el técnico y casi todos los jugadores, la sensación es de cabreo por no haber hecho las cosas bien y se dieron facilidades a un rival que no demostró ni mucho menos ser superior. Por ello y por que los que desde el club se piensa deben ser rivales directos si han ganado, la sensación es de cabreo.

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Tienen presente el recuerdo de la temporada pasada

Esta sensación de cabreo viene también dada a su vez por lo sucedido la temporada anterior en la que, tras un inicio irregular, se llegó a estar en la última plaza. Por ello y tras esa experiencia, desde el club se esperaba y se pedía un buen inicio. Así y tras este tropezón desde el vestuario se tiene muy claro que hay que reaccionar. Por ello todos los jugadores son conscientes de que no se pueden dejar escapar los puntos de casa y mucho menos los de la próxima jornada. Por ello uno de los capitanes Marcos Senna aseguraba que "ahora el objetivo claro es ganar al Espanyol y cerrar de esa forma cualquier asomo de duda que pueda haber y que recuerde al año pasado". La parte positiva de todo o la mejor conclusión, es que a pesar de la derrota no hay dudas. Se sigue pensando que se cuenta con un equipo que sabe a lo que juega y que tiene calidad para estar arriba. Ello hace que no haya preocupación por la derrota o por que el equipo no vaya a ser competitivo. La sensación es la de un equipo que nunca estuvo a su nivel.

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