Los deberes, el último día
El mercado centra el debut. Jiranek, central del Spartak, gusta


Por mucho que una vez finalice la Liga, entrenador, director deportivo y presidente coincidan en que la plantilla debería quedar cerrada antes de comenzar la pretemporada, la realidad en el Espanyol se ha alejado de ese propósito. El conjunto perico inicia la última semana de preparación -o la primera del campeonato, según se mire- con la plantilla totalmente abierta y pendientes del mercado para cerrarla. Hace dos años, las ventas de Pablo Zabaleta y Albert Riera a mediados de agosto, provocaron que Paco Herrera, director deportivo por aquel entonces, tuviera que fichar de urgencia a Nené Carvalho (llegó cedido del Mónaco) y Nico Pareja (cinco millones). Un año después, ya con Ramon Planes al mando de las operaciones, la plantilla quedó prácticamente cocida a primeros de agosto, después de la llegada de Juan Forlín, Ben Sahar, Shunsuke Nakamura, Facundo Roncaglia, Iván Pillud y Joan Verdú.
Pero este año es el más dramático. El Espanyol tiene hasta cinco asignaturas pendientes (véase en la información de abajo de esta página), algunas de ellas básicas para la configuración del equipo titular de Mauricio Pochettino para el campeonato. Varios son los inconvenientes de la dirección deportiva a la hora de fichar. La necesidad de vender para ingresar dinero -como ocurrió con el traspaso relámpago de Nico Pareja por algo más de nueve millones de euros- implica que hasta que no se produzca una venta, no se podrá fichar a un futbolista. Luego, la complicación en algunas operaciones, como ocurrió en el caso de Felipe Mattioni, a préstamo en el Mallorca pero en propiedad de una empresa brasileña. Con Sergio García se está hablando desde el mes de julio, pero la operación se ha convertido en un culebrón, similar al central que lleva demandando Pochettino desde la marcha de Pareja el pasado 30 de julio. No se da en el clavo porque se prioriza el precio para un refuerzo de perfil medio alto y experiementado.
Noticias relacionadas
Pero no sólo los fichajes están resultando operaciones aeronáuticas, sino también las ventas. La de José Callejón al Getafe podría haber llenado capítulos de un libro, y el club no descarta que otros clubes se interesen por el jugador o por otra pieza importante del equipo blanquiazul (lésase Víctor Ruiz o Javi Márquez) antes de que finalice el mercado de verano, el próximo martes 31 de agosto.
Pochettino afronta una semana en la que le será difícil aislar a sus jugadores de todas estas operaciones. La Liga empieza y el club no ha logrado que se hable más del Getafe que del mercado.



