Inquietud en el club por el mal verano del Atleti
El próximo partido del Atlético ya no será una prueba. Será oficial, con la Supercopa de Europa en juego. El técnico sólo tuvo en Huelva a todos sus jugadores, excepto Tiago. Pero el equipo se mostró plano, sin frescura, sin chispa. Y no pudo imponerse a Espanyol, Mallorca o Sporting.


Finalizó la pretemporada del Atlético y existe inquietud en la cúpula dirigente del club rojiblanco por la pobre imagen ofrecida a lo largo del verano. El equipo no ha respondido a lo que se esperaba de él y las dudas se han instalado en el Calderón. Quique ha repetido una y otra vez que ha hecho trabajo de laboratorio en los partidos de pretemporada, pero el Atlético hizo el ridículo durante una hora en Palma ante el Mallorca y no pudo ganar en el Carranza ni al Cádiz ni a la versión B del Espanyol. En Huelva, en un partido igualado, perdió ante el Sporting. La victoria ante el Wanderers fue casi en un simulacro de partido. "Lo mejor es que estos encuentros no se televisaron", decían ayer en el Manzanares.
El hecho es que las expectativas del Atlético se han frenado en seco. La afición respondió en masa renovando el abono y Quique tiene todo lo que le pidió a Cerezo y Gil Marín. El técnico solicitó reforzar la defensa y llegaron Filipe Luis y Godín. Por el uruguayo el club ha tenido que sacrificar a Salvio, el fichaje estrella del mercado invernal. Y en el centro del campo vinieron Fran Mérida, Mario Suárez y Tiago, casi imprescindible para el técnico. En ataque Diego Costa estaba fuera, pero con su trabajo convenció a Quique. La maltrecha economía dio para ello.
El equipo, mientras tanto, o no ha jugado o lo ha hecho a medio gas. Y tiró su prestigio en el Carranza y el Colombino, dos de los tres mejores torneos del fútbol español. En Huelva la plantilla tuvo su penitencia al jugar el tercer y cuarto puesto ante 200 espectadores. Quique ni salió a dar órdenes a sus jugadores. A los dirigentes tampoco les ha gustado que el técnico dijera que le hubiera gustado una pretemporada más exigente.
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La dirección deportiva planificó la pretemporada en función de lo que dijo el técnico: primero un rival de Segunda B (el Alcalá), luego un Segunda (el Betis) y más tarde, Primeras. Si el Atlético no fue capaz de ganar a Espanyol, Mallorca o Sporting, parece complicado que lo hubiera podido hacer ante rivales de gran envergadura. Además, tomándoselo como entrenamientos es difícil superar a nadie.
Todo se dará por bien empleado si el Atlético gana al Inter. Quique no ha tenido a los suyos juntos nada más que en Huelva (ni siquiera allí estuvo Tiago), pero el puzzle no encaja. En el club esperan que los jugadores reaccionen y ante el Inter den la imagen de equipo competitivo y ganador. De lo contrario, crecerán las dudas.



