Van der Vaart le da la bienvenida a Özil

Amistoso | STANDARD 1 - REAL MADRID 1

Van der Vaart le da la bienvenida a Özil

Van der Vaart le da la bienvenida a Özil

AGENCIAS

La mejor acción de la tarde la firmó Van der Vaart, que dio la bienvenida a Özil con un golazo de falta. Empató Benteke, de cabeza, anticipándose a Carvalho. Mourinho utilizó 20 jugadores en un amistoso que permitió extraer más conclusiones individuales que colectivas.

La pretemporada es tiempo de rodaje, de acoplamiento y de ensayos, pero también es periodo para alzar la voz, para reivindicarse y mostrarse ante los que dudan. De Van der Vaart hace demasiado tiempo que dudan demasiados en el Bernabéu. El día que el Real Madrid fichó a Özil, el holandés decidió lucirse en Lieja. Fue el mejor de su equipo. Se movió bien, se ofreció mejor y las jugadas de estrategia llevaron su firma. La misma que dejó en el golazo de falta que convirtió a los 12 minutos. Un balón tocado con clase por encima de la barrera.

La superpoblación que tiene el Madrid en la mediapunta obligará a Mourinho a hacer algún descarte y Van der Vaart no quiere ser el elegido. Es el particular día de la marmota para el holandés, al que ya se le mostró la puerta de salida hace un año. Sus pocas ganas de irse y la falta de ofertas interesantes terminaron por cerrar esa puerta, que este año vuelve a estar medio abierta.

La poca entidad del rival, un histórico que hace ya muchos años que vive lejísimos de la élite europea, invitó a ese lucimiento de Van der Vaart y a las pruebas de Mourinho, que regaló minutos a quienes menos van a jugar. Con el indiscutible Casillas en la portería, la defensa estuvo formada de inicio por Arbeloa, Albiol, Ramos y Drenthe. Sólo un titular, Ramos, en un puesto que sólo ocupará de forma circunstancial.

En el centro del campo, Lass, Gago, Granero y Van der Vaart se entendieron bien, mandaron y controlaron la zona media. No lo tuvieron difícil. El Standard salió con intensidad, pero el Madrid no tardó en imponer su calidad sin necesidad de acelerar su juego. Arriba, Higuaín y Benzema no terminaron de intimidar. Se vio algo más activo al francés, sin exagerar, y el argentino apenas miró a la portería.

Organizó Mourinho a sus jugadores en un 4-4-2, con rombo en el centro del campo y Van der Vaart en el vértice superior. Lo alternó por momentos con un 4-3-3, pero eso ya fue en el segundo tiempo, cuando el técnico portugués introdujo nueve cambios, lo que parece dejar claro que para Mourinho este amistoso era más importante para extraer conclusiones individuales que colectivas.

Dudek, Carvalho, Marcelo, Khedira, Xabi Alonso, Canales, Pedro León, Di María y Cristiano entraron, escalonadamente, por Casillas, Albiol, Drenthe, Granero, Lass, Van der Vaart, Gago, Higuaín y Benzema.

Los cambios dieron alegría y velocidad al Madrid en ataque, donde por primera vez en la pretemporada se adivinó algo de lo que puede ofrecer Di María, acompañante de Cristiano en ataque. No fue casualidad que lo mejor de Di María llegara desde la izquierda, la zona del campo que menos pisa. Mourinho le prueba más por la derecha y como segundo punta, zonas en las que hasta ahora siempre ha terminado desapareciendo, diluido entre la mayor movilidad de sus compañeros. Como Canales, al que le da igual quien tenga delante o alrededor, porque se comporta con el mismo descaro.

Como también parece dar igual quien defienda en el Madrid, que sigue sufriendo en la acciones de estrategia y balones cruzados. Y así llegó el gol del Standard, en una falta lanzada desde la derecha por Opare que el altísimo Benteke cabeceó a gol después de anticiparse a Carvalho, al que se le ve demasiado fuera de sitio.

En definitiva, demasiadas pruebas y pocas conclusiones positivas las que se pueden sacar de este amistoso que nadie aprovechó más que Van der Vaart.