Al son de los 'cancheros'
Ariel debuta en el Racing y reta a otro argentino, Sangoy.


Racing y Sporting vuelven a verse las caras en verano para medir sus modestos proyectos y calibrar cuál será su dosis de sufrimiento este curso. Hasta la fecha, tanto uno como otro, han mostrado la irregularidad esperada en los bolos disputados aunque coinciden en que sus trayectorias han ido de menos a más.
El equipo de Portugal recuperó en Italia la confianza perdida en su primera etapa de la preparación en Alemania. En parte a que la línea de atrás ya se pronuncia de memoria, con Henrique como jefe y con laterales que saben atacar y no sólo defender. También mejoró debido a que arriba Arana ya demuestra por qué se le fichó. Y, cómo no, el equipo ya sonríe porque Munitis sigue empeñado en ser otra vez la bandera.
Por su parte, el Sporting carbura con más velocidad. Viene de tumbar al Espanyol y a la Real Sociedad (hace sólo dos días) con dos libres directos, algo que demuestra que al coraje que Manolo Preciado imprime siempre a sus equipos le suma ahora toque y calidad.
Las atracciones.
Como un amistoso que es, se esperan cambios por doquier. Pero no tantos como en julio, algo que favorece al ritmo del partido y, por tanto, al ánimo del aficionado para acudir al campo.
En el Racing se verá con casi toda seguridad buena parte del bloque que debutará en Liga ante el Barça con las dudas de Francis, Lacen y Diop, que andan tocados, puede que en beneficio de Pinillos y Bedia. El que sí jugará una media hora será el último fichaje cántabro, Ariel Nahuelpan, que ayer conectó en La Albericia a las mil maravillas con Munitis.
Portugal confía su nuevo proyecto en los goles del ariete argentino como también ha hecho Preciado con su compatriota Sangoy. Los dos pegan al balón sin piedad y tienen en el remate y la definición su mayor virtud. De ellos depende el Racing y el Sporting esta temporada y el espectáculo que podamos ver esta tarde.
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Un enfrentamiento entre el Racing y el Sporting en la pretemporada es un partido que se convirtió en tradicional. Antaño, estas confrontaciones eran más esporádicas. Una de las primeras fue la presencia rojiblanca en el Trofeo Príncipe Felipe, en el verano de 1978. Ese mismo año hubo devolución de visita en el Costa Verde. Cada equipo ganó en su casa. Desde hace once años, ambos conjuntos se enfrentan en cada verano. Mientras el equipo gijonés estaba en una categoría inferior, la visita desinteresada era la de los racinguistas a Gijón, aunque en tres ocasiones se atendieron invitaciones de clubes cántabros. En este tiempo jugaron en Barreda, en dos ocasiones, en Luarca y también en Santa María de Cayón, con un balance de resultados más favorable al Racing. -M. Rosety



