La defensa, la línea que más preocupa tras un mes
Han pasado 30 días desde que comenzase la pretemporada y el Submarino sólo deja dudas en la retaguardia. Los delanteros están metiendo goles y los medios haciendo jugar bien al equipo, pero es la defensa la línea más débil. Seis goles en contra en cuatro partidos así lo certifican.

Hoy se cumple un mes desde que el Villarreal 2010-2011 comenzara a caminar. Tas 30 días el equipo deja buenas sensaciones en todos los aspectos, tanto colectivos, como individuales. Pero los errores y despistes defensivos hacen que las sensaciones en defensa sean que necesitan mejorar. Un mes en el que las vibraciones que deja el Submarino son buenas, ya que desde el principio es fiel a su forma de jugar y a su filosofía. También lo son en el aspecto del juego tanto individual y colectivo. Sin duda, el equipo muestra un dominio bastante claro del ritmo de juego y de cómo mantener la posesión del esférico.
Una forma de jugar que hace que los futbolistas se sientan cómodos y, por lo tanto, destaquen de forma individual. De esta manera, futbolistas como Bruno, Senna, Cazorla o Cani han mostrado ya que su nivel e implicación son altos. Y se les ha visto ya detalles de calidad individual, que certifican esta mejoría.
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Y a ello se suma la facilidad de adaptación de los nuevos, sobre todo de Borja Valero, al que sólo los problemas físicos le han impedido estar ya al 100%. Y cómo no, la de los jóvenes valores de la cantera, que casi la mayoría progresan de manera ascendente en su adaptación al equipo. Una progresión que lógicamente sólo se podrá evaluar durante la competición, pero que en estos momentos deja buenas sensaciones.
El equipo se muestra con las ideas claras, destilando buenos detalles, gratas sensaciones a la hora de crear y con el balón en los pies. Pero cuando no lo tiene es cuando parece que llegan las dudas o las cosas a mejorar. Y es que, una por el cambio radical en el centro de la defensa con la marcha de los otrora titulares Godín y Gonzalo; otra porque realmente es pronto y el equipo, ante un cambio tan drástico y la llegada de gente joven, necesita un proceso de ensamblaje y adaptación; y una tercera que, aún con la llegada tardía de Carlos Marchena, el equipo se ha mostrado vulnerable en defensa. Lo demuestra el que haya recibido goles frente a todos los rivales de primera categoría. Lo hizo frente al Tottenham (1-4), ante el Lechia Gdansk (1-1), Besiktas (2-2) y finalmente contra el Zaragoza (2-1). En total seis goles en cuatro encuentros, lo que supone una media demasiado alta.




