Perea sufrió viendo correr a Digna, su mujer
Fue séptima en su serie de semis de 100 metros
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Para Luis Amaranto Perea el de ayer no fue un día más. El defensa del Atlético se ejercitó como en cualquier otra sesión, atendió a los medios de comunicación (donde no se suele sentir muy cómodo) y posteriormente se marchó a su casa a descansar. Hoy partirá a Tailandia con el resto del equipo. Pero el colombiano estaba ayer pendiente de su mujer, la atleta Digna Luz Murillo. "Me pongo mucho más nervioso que ella", aseguraba el central del Atlético. Es curioso que un futbolista acostumbrado a jugar grandes partidos como él dijera que tenía los nervios a flor de piel por la serie de semifinales de cien metros femeninos que su mujer tenía que disputar en el Europeo de Barcelona defendiendo a España, ya que está nacionalizada. A Perea se le pueden discutir muchas cosas, pero no dudar de su profesionalidad. El colombiano lo pasó mal el pasado ejercicio, pero siempre salió adelante. Seguro que lo pasó peor cuando vio que su mujer quedó séptima en su serie de los cien metros y no pudo disputar la final. Tuvo un registro de 11:44. Es decir, estuvo en su tiempo. Pero insuficiente para estar entre los mejores. "Fue una pena porque me dejé un poco llevar. Tenía que haber apretado un poco más", señalaba la atleta nada más finalizar la prueba. Acceder a la final era un sueño para Digna y también para Perea.
El jugador partirá hoy hacia Tailandia y jugará el amistoso en Bangkok. Digna buscó tras la serie de 100 metros en Luis Amaranto esa sonrisa que siempre ayuda en momentos complicados. El jugador, por su parte, soñará a partir de ahora con su Atlético, club en que cumple ya su séptima temporada. "Hay que intentar buscar otro título y llegar a los puestos de Champions, que son los que se merece este equipo", indicaba el defensa. Perea, el jugador más rápido de la plantilla del Atlético y uno de los más veloces de la Liga, mostró ayer su lado más humano y familiar. Ellos forman un matrimonio un tanto atípico, alejados de las cámaras y los focos mediáticos.




