Pique de delanteros
Sólo Callejón queda por marcar. El Peralada, rival duro


El amigo Peralada no fue el tierno invitado que se esperaba en el segundo partido de pretemporada: incómodo hasta que le aguantó el físico y duró, sobre todo, en la primera mitad. El Espanyol nunca se sintió cómodo en esa caja de cerillas y completó una primera mitad bastante sosa, con escasa presencia en el área rival y con la falta de velocidad lógica debido a la fuerte carga de trabajo de los últimos días. Sólo Verdú veía la luz sobre el verde pero su linterna apareció a cuentagotas. Un remate suyo entre los tres palos fue la única muesca de una primera mitad insulsa.
No se animó demasiado el segundo acto, pero por lo menos hubo goles y el aliciente de ver el estreno de Clerc y Pau Senent, dos juveniles de sólo 18 años. A los siete minutos, Corominas volvió a ser profeta en su Girona natal y se encargó de inaugurar el marcador. Una buena jugada de Forlín la remachó el de Banyoles con un preciso remate con el interior a la escuadra. Mejor colocado y más veloz, el Espanyol llegó con más peligro a partir de ese momento, pero le costó aumentar la diferencia. Chacón, de buen remate de falta, hizo lucir a Cristian, que había sustituido a Kameni al descanso. Ambos vuelven a escena después del verano y del Mundial, y se avecina una tensa pugna en la portería, aunque el camerunés parte con ventaja. Ha sido el dueño de la portería durante seis años.
Luis García también se estrenó -jugando de mediapunta- con una excelente volea con la pierna izquierda. Callejón pasó de puntillas y los dos juveniles demostraron un buen ritmo pese a sólo llevar dos días de entrenamiento. El alicantino Senent, que llegó en 2007 procedente del Elche, le puso un buen a centro a Álvaro, que también marcó con un gran remate de cabeza. Gol de nueve, lo que es él. El único delantero que queda por marcar es Callejón. ¿Le dará tiempo?
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"El gol fue una alegría muy grande, un buen remate pero no hay que quitarle méritos al centro de Pau, muy bueno. El Peralada se convirtió en un rival mucho más pegajoso que el Palamós. Era un campo muy pequeño y se empleaban fuerte, pero logramos mejorar, marcar goles y llevarnos la victoria".



