Amistoso | ATHLETIC BILBAO 3 - OLHANENSE 1

Los leones sacian el apetito con un triunfo a balón parado

Ustaritz y un eléctrico Igor pusieron viento en popa al Athletic en Ayamonte

<b>CABECEADORES. </b>Aitor Ocio y Ustaritz Aldekoaotalora rematan uno de los balones colgado al área portuguesa.
Nika Cuenca
Redacción de AS
Actualizado a

El Athletic echó a andar ayer con un amistoso a medio gas, en el que derrotó al Olhanense portugués gracias a dos goles de cabeza a balón parado, de Ustaritz y del debutante Igor Martínez, y un tercero que puso en bandeja el vitoriano a Díaz de Cerio. Fue suficiente para batir a los lusos, que sólo acertaron a inquietar a Iraizoz con un golazo de falta de Djalmir. Solvencia para arrancar. No está mal.

No había grandes alicientes, salvo comprobar el nivel de ZAitor Ocio tras nueve meses en el dique seco (notable, por cierto) y la capacidad de los debutantes Ibai Gómez e Igor Martínez. Todos pasaron con éxito la prueba, en un amistoso en el que se manejó a gusto David López, quien puso en la cabeza de Ustaritz el 1-0, y Balenziaga demostró profundidad en el interior. Por lo demás, destacaron la calidad intermitente de Iturraspe y, muy por encima de todos, un Jonás Ramalho poderoso en el despliegue desde el lateral. El canterano ha cogido aire en las vacaciones. No se le vio así en la final de juveniles.

Medio millar de aficionados apoyó a los leones en un bolo en el que se jugó un tiempo con el balón de la Liga y otro con el del campeonato portugués, y hasta se cambió de árbitro en el minuto 70. No sirve de gran referencia el encuentro, pero empezar ganando, con pegada, y sobre todo demostrando empaque en el entramado defensivo, ya es una buena noticia para ser un mes de playa. Y eso que los campeones del mundo están en casa.

Bonito cabezazo.

El desarrollo inicial del encuentro fue anodino. A medida de que fue bajando la intensidad del calor, el Athletic se encontró mejor sobre el terreno de juego, en el que el Olhanense buscó el contacto físico una y otra vez.

Noticias relacionadas

Un soberbio cabezazo picado de Ustariz al segundo palo lo puso todo más sencillo. Balenziaga tuvo el 2-0, pero este no llegó hasta la entrada del inquietante Igor Martínez, que mandó una pelota parada a gol con la testa. No siempre remata el más alto, sino el más listo. Aunque el colegiado se hizo el remolón y esperó a que Gurpegi remachase un balón que había sobrepasado la línea de gol con claridad.

Pese al 2-1 clavado en la escuadra de Gorka, el Athletic ni se inmutó. Bastó una pelota en la que pilló a la defensa portuguesa adelantada para certificar el signo del amistoso ante la alegría de la grada. También se puso contento De Cerio que no necesita como el comer moral. Empezar con un golito la pretemporada le va a servir de mucho.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados