Fuentealbilla, patria chica de Iniesta, venera al héroe
Ochocientos paisanos que veían el partido en la pantalla gigante del Frontón Municipal entraron en éxtasis colectivo cuando marcó el gol que daba el Mundial a España. "Es un orgullo que Iniesta sea de nuestro pueblo". Ángel Salmerón, alcalde de Fuentealbilla, no cabía en sí.

Fuentealbilla, a poco más de media hora de Albacete, es estos días ciudad de peregrinación. Antes desconocido, ahora renombrado, el pueblo de Iniesta se ha convertido, con el gol del Mundial, en tierra santa. Sus 1.800 habitantes contemplaban ayer, orgullosos y cada vez más acostumbrados, un interminable desfile de unidades móviles, cámaras de televisión, micrófonos y fotógrafos. El epicentro es el bar Luján, actual sede de la Peña Iniesta, regentada por su abuelo Andrés y convertida en altar del seis de La Roja. "Mi nieto ha llegado a la cumbre, pero todavía nos va a dar alegrías mayores. Está en una situación como para demostrar definitivamente que es el mejor jugador del mundo, como algunos están diciendo", apuntaba ayer el abuelo materno del crack.
Iniesta apareció ayer en las portadas de los periódicos de todo el mundo, pero para muchos paisanos sigue siendo el chaval que daba patadas a la pelota por las callejuelas de su pueblo. Cuando marcó el gol de la victoria en la final, se removieron los cimientos de Fuentealbilla.
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Peregrinos. Desde Valencia, Murcia, Alicante o Ciudad Real numerosos forasteros se acercaron ayer al pueblo de Iniesta como quien hace el camino de Santiago. Es el caso de Javi, de Totana: "Íbamos camino de Madrid para ver la celebración de la Selección. En una gasolinera nos hemos dado cuenta de que estábamos cerca de Fuentealbilla y no lo hemos dudado. Sólo quiero darle un abrazo a su abuelo. Si esto hubiera pasado en Argentina, esta casa sería más que una catedral", decía mientras insistía en que aún no somos del todo conscientes de la importancia de lo que sucedió el domingo por la noche. Y tal vez tenga razón.
Mientras, las vecinas hacían corrillo en las esquinas: "Esto es lo más grande que hay. Cuando mi paisano metió el gol, salimos todos locos perdidos. Familiares míos de otras ciudades me han llamado felicitándome", contaba Ascensión. Porque todos los fuentealbillenses se sienten partícipes de la gloria de Iniesta. Francisca señalaba que "desde hace algún tiempo vienen autocares para ver la casa de Andrés. Y a partir de ahora, mucho más, seguro. Ayer (por el domingo) estaba todo el pueblo lleno de coches de gente que no es de aquí". A muchos vecinos no les gusta el fútbol, pero esto es distinto. Lo de Iniesta es asunto de todos en Fuentealbilla. Háganse cargo.



