"¡Aquí no duerme nadie, aquí no duerme nadie!"
Las bromas de Villa, Reina y Ramos marcaron el regreso


Alrededor de las 14:40 horas, el Airbus IB2801, Isaac Albéniz, tomaba tierra en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas con banderas de España en las ventanillas y con la leyenda "Orgullosos de nuestra Selección". El avión fue recibido con un arco de agua formado por los bomberos y con una pancarta con el eslogan "Bienvenidos a un país más feliz. Gracias". A las 15:00 horas, se abrían las puertas del Isaac Albéniz y la expedición, con Casillas al frente, comenzaba a descender por las escaleras.
Ya en tierra, el capitán cedió la Copa a Del Bosque, que iba acompañado por Ángel María Villar, presidente de la Federación. Tras ellos, todos los demás jugadores, directivos, miembros del cuerpo técnico y empleados de la Selección. Acto seguido, abandonarían el aeropuerto desde un autobús, que les esperaba a pie de pista, para dirigirles a almorzar a un hotel. Ahí comenzaría una larga jornada de festejos. Detrás quedaban diez horas de vuelo.
A las 04:50 horas despegaba La Roja del aeropuerto internacional de Johannesburgo. Los jugadores y directivos de la Federación ocuparon la zona business del avión y sólo unos minutos más tarde del despegue comenzaba a sonar la música. El primero en abandonar esa zona fue Villa, siguiéndole Reina y Ramos. Tras comprobar que gran parte del pasaje aprovechaba para conciliar el sueño, los tres futbolistas se hicieron con un equipo de música y se lanzaron a recorrer la aeronave al ritmo de Elvis Crespo y su popular tema 'Píntame'. Al grito de "¡aquí no duerme nadie!", Reina iba despertando a todo aquel que cogía a su paso.
Feliz. El momento culminante se produjo al llegar a la cola del avión, en donde se encontraba Casillas charlando con su pareja. El capitán respondió con una sonrisa a los cánticos de sus compañeros, que regresaron a sus asientos con el objetivo cumplido de haber despertado a todos los pasajeros. Ahí comenzaba realmente la fiesta.
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La música y los cánticos en la zona de los futbolistas casi no cesó. Con el amanecer se tranquilizaron un poco los ánimos de los internacionales, pero los que no pararon fueron los periodistas, que mantuvieron el ambiente festivo todo el vuelo. Eso sí, el tema de conversación más manido entre los internacionales fue el de la elección de Forlán como mejor jugador del Mundial. Los jugadores discrepaban con esa designación y no entendían que La Roja sólo estuviera representada por Villa, que fue elegido Balón de Bronce.
Alrededor de las 14:00 horas el comandante avisaba de que todos los pasajeros tomaran asiento y se pusieran los cinturones. El avión ya estaba en espacio aéreo español. La Roja abandonó Madrid hace casi dos meses como campeona de Europa y regresaba como campeona del mundo.



