Entrenar al Racing es gafe: de El Sardinero al paro
Entrenadores hay muchos y equipos, pocos. Es cierto. Pero resulta extraño que de la docena de técnicos que han pasado por el banquillo de los Campos de Sport, y que siguen en activo, sólo uno está en la Liga de las estrellas. Uno está en Segunda, otro en Segunda B, dos en el extranjero y siete en el paro.

La maldición del banquillo de El Sardinero empieza a recordar a la de Tutankamon. Y Manolo Preciado es nuestro Howard Carter, la prueba evidente de que algunos, pocos, elegidos pueden superar el fatal destino. Lord Carnavon, el noble que financió la expedición que descubrió la tumba del Faraón fue el primero, a los pocos días de abrir la cámara mortuoria, que cayó. Varios, como él, aristócratas pero de los banquillos españoles están ahora, afectados por el gafe, en la cola del INEM.
Inexplicable.
De los, más o menos (depende de las diversas contabilidades), 80 técnicos que ha tenido el Racing a lo largo de su historia, apenas una docena se mantienen en activo y, de ellos, únicamente Manuel Preciado, el entrenador del Sporting, tiene trabajo en la máxima categoría del fútbol español.
En algunos casos, que no han tenido suerte o han desaprovechado varias oportunidades, se puede entender pero que gente como Manzano o Marcelino estén sin equipo parece increíble. O que el cese de Muñiz, con contrato en vigor, haya sido la primera decisión del jeque que ha comprado el Málaga. La maldición...
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Uno entre una docena
López Caro, de batacazo en batacazo tras su efímero paso por El Sardinero (las oficinas únicamente), tiene la suerte de contar con un representante de postín, Ginés Carvajal, que le sigue encontrando equipos en la elite, aunque sea, como ahora, en la Primera rumana. En otra liga modesta, la chilena, y en un club modesto, pero también en Primera, entrena Gustavo Benitez, mientras que Alcaraz sigue en Segunda con el Córdoba y Quique Setién repite en Segunda B con el Lugo. Marcos, Goikoetxea, Goyo Manzano, Chuchi Cos, Marcelino, Muñiz y Mandiá están esperando una llamada. En algunos casos, desde hace varios años.



