Villarato sin fronteras

Mundial 2010 | SIGUE LA POLÉMICA ARBITRAL

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Los árbitros del Mundial también se equivocan a favor de quien interesa

En el minuto 38 del Alemania-Inglaterra, apenas un minuto después del gol inglés (2-1), un disparo de Lampard pegó en el larguero y botó con claridad dentro de la portería de Neuer. Ni el árbitro uruguayo Jorge Larrionda, ni su asistente, Mauricio Espinosa, se dieron por aludidos, ni siquiera se consultaron. Así terminó la primera parte y Alemania goleó en la reanudación. Constatados los hechos se impone la asociación. Alemania es Adidas y Adidas es 'socio FIFA' (rango superior al de patrocinador), lo que se cifra en una aportación aproximada de 270 millones de euros hasta el Mundial de Brasil 2014.

En el minuto 26 del Argentina-México (0-0), poco después de que los mexicanos hubieran chutado al larguero, Tévez marcó en clamoroso fuera de juego. Entre él y la portería no estaba siquiera el guardameta mexicano, el conejo Pérez. En esta ocasión, el árbitro italiano Roberto Rosetti consultó con su asistente, Stefano Ayroldi, y cuando se esperaba la rectificación, se confirmó el gol. Argentina terminó ganando con cierta comodidad a México, pero, de nuevo, fue imposible no asociar lo sucedido en el campo con lo que sucede fuera. Julio Grondona (78 años), desde 1979 presidente de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino), es vicepresidente primero de FIFA y presidente de su Comisión de Finanzas. Además, también presume de ser íntimo amigo de Joseph Blatter, patriarca del fútbol mundial, y al que ya ha prometido el voto de Sudamérica para las elecciones de 2011. Argentina, por cierto, también viste de Adidas.

Añadamos a estos hechos (y a los 16 errores con valor-gol anteriores) que el presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA es Ángel María Villar, desde 1988 presidente de la Federación Española de Fútbol (también patrocinada por Adidas) y principal responsable en nuestro país de ese sistema arbitral conocido como villarato, que consiste, básicamente, en que los árbitros se suelen equivocar en favor de quien más conviene.

Ante la creciente indignación de ingleses y mexicanos (The Sun: "¡Eres un árbitro inútil!"; Reforma: "Adiós por atraco, error y golazo"), la FIFA emitió anoche un comunicado en el que insistió en su negativa de comentar las actuaciones arbitrales, al tiempo que sigue rechazando la ayuda de dispositivos tecnológicos como los que se usan, por ejemplo, en el tenis (el famoso Ojo de Halcón) y cuyo coste por estadio sería de unos 300.000 euros.

Vídeos.

La paradoja es que mientras los árbitros se ratifican en sus errores las repeticiones que ofrecen los vídeomarcadores les desmienten, como sucedió en el Argentina-México. Javier Aguirre admitió tras el partido que había protestado después de ver la repetición en el propio estadio.

Y estamos sólo en octavos. Lo más caliente del Mundial está por llegar y el arbitraje ha pasado de no tener nombre a heredar uno: villarato.