'La mano de Dios' aparece en el estadio Azteca gracias a Maradona
El argentino hace dos goles que engrosan la leyenda de los Mundiales.

Cuartos de final del Mundial de México-86. De cuatro encuentros, tres se resuelven en la tanda de penaltis. El restante tiene otro protagonista: Maradona. En una actuación prodigiosa y llena de picardía, el Diez maravilla con dos tantos que pasan a la historia del torneo.
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El estadio Azteca acoge el duelo entre Argentina e Inglaterra. Como telón de fondo, su enfrentamiento con la guerra de las Malvinas ya finalizada en la retina de los sudamericanos. Todo explota en la segunda parte. A los seis minutos, Hodge intercepta un pase de Diego a Valdano y le sale un despeje por alto hacia la portería que defiende Shilton. Maradona corre hacia el balón y salta con el meta. Golpea el balón con su mano izquierda, éste sobrepasa a Shilton y entra. Maradona festeja el gol y el colegiado tunecino Ben Naceur señala el centro del campo. Es La mano de Dios, porque según el argentino "él fue quién remató". La picardía elevada a su máximo nivel.
El segundo gol entra en la leyenda. Su sonido, obra de Víctor Hugo Morales es ésta: "...La va a tocar para Diego (arranca en el centro del campo), ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial, y deja el tendal y va a tocar para Burruchaga... ¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta... Goooooool... Gooooool... ¡Quiero llorar! ¡Dios santo, viva el fútbol! ¡Golaaaaaaazooooooo! ¡Diegooooooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme... Maradona, en corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... Barrilete cósmico... ¿De qué planeta viniste? ¡Para dejar en el camino a tanto inglés! ¡Para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina!... Argentina 2 - Inglaterra 0... Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona... Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 - Inglaterra 0". Como le diría luego Enrique: "¿Cómo no vas a anotar ese gol con el pase que te di?". Los ingleses protestan sin éxito, pero Sir Bobby Robson, el seleccionador, lo ve de otra manera: "Sí, el primero fue con la mano, pero el segundo vale por dos". Alto y claro.



