Una Francia sin futuro

Mundial 2010 | Grupo A | Francia 0 - México 2

Una Francia sin futuro

Una Francia sin futuro

México la derrotó y le sirve un empate para pasar

Lleva el gol en la sangre este Chicharito Hernández, y también los Mundiales. 10 minutos después de saltar al campo, el ya delantero del Manchester, hijo y nieto de mundialistas, anotó un gol y puso a México con un pie y medio en octavos y a Francia comprando el billete de vuelta para París. Todos incluso Sudáfrica pueden aún clasificarse y ningún anfitrión se quedó nunca fuera de una segunda fase, sí, pero empatar les vale a Uruguay y México para pasar. Ambos hablan bien el castellano así que... ¿Se entenderán?

Seguramente, porque estos asuntos oscuros suelen volverse impepinables e indemostrables. Francia clamará por eso, y por la posición de Chicharito en el gol, dudosa, y quizá por el penalti del 0-2. Pero aquella mano de Henry, que llevó injustamente a los galos al Mundial, seguía flotando en el ambiente y ya se sabe: los caminos de la FIFA son inexcrutables.

Pecados.

La probable eliminación francesa, sin embargo, tendrá más que ver con los problemas internos, con la falta de esquema, de cohesión, de alma, de futuro. Una selección que hasta hace poco era favorita en todo (finalista en Alemania 2006) y que ahora sólo despierta recelos por culpa en parte de esa caricatura de técnico llamado Raymond Domenech. Domenech sabía que se marchaba y ha muerto, ha matado a los bleus, con los mismos pecados que casi los dejaron sin Mundial. Pecados como colocar a Abidal, lateral al que ya le cuesta defender en el Barça, en el centro de la defensa; o como empecinarse en la titularidad de Govou, un futbolista que no viene de vuelta, sino que ya no le quedan sitios a donde ir, ni ataca ni defiende. Salcido, lateral izquierdo de emergencia (es diestro cerrado), aprovechó su incompetencia y pareció por momentos Roberto Carlos en un comienzo eléctrico de los mexicanos, cuando tuvieron ocasiones él, Dos Santos, Franco, Vela y Barrera, sustituto de este último cuando se marchó lesionado.

Lo de Francia volvía a convertirse en un fútbol fast-food, sin toque en el centro del campo, pendiente de alguna genialidad de Ribéry o del redimido Malouda. Entre ambos se las ingeniaban para entrar en el área, pero ni ellos, ni Anelka ni Gignac, que salió en la segunda parte, fueron capaces de inventarse un solo remate de cierto peligro en 90 minutos de juego.

Henry, por cierto, ni siquiera saltó al campo esta vez, ni cuando Blanco hizo el 0-2 de penalti y a Francia sólo le quedaban los ídolos caídos. Domenech, que trajo a Titi a Sudáfrica casi obligado, puede haberse llevado la carrera internacional del culé por delante. Raymond se ha equivocado en muchas cosas pero quizá acertó con ésta.. ¿Se acuerdan de Raúl? Tal vez, sin rémoras, podrá Francia reconstruirse un futuro.