Fiesta grande en Donosti
Marea azul y blanca desde primera a última hora del día


Anoeta acogió la fiesta del ascenso de la Real con un ambiente por todo lo alto. El término del partido desató las emociones que durante todo el día se vivieron por las calles de San Sebastián. Desde primera hora de la mañana la Parte Vieja donostiarra se colapsó de cientos de aficionados ataviados con camisetas y banderas de la Real. Fue sólo el preludio de lo que después iba a acontecer. Un empate le bastaba al conjunto txuri-urdin para lograr su objetivo, por lo que había planificada una fiesta que se prolongó por más de una hora sobre el césped.
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Al poco de pitar Teixeira Vitienes, los futbolistas se subieron a un escenario rápidamente colocado para la ocasión después de salir de uno en uno del túnel de vestuarios. El técnico, Martín Lasarte, y el delantero Carlos Bueno fueron dos de los protagonistas más aclamados. Ya en la tarima, los futbolistas se dirigieron al público y mostraron su agradecimiento por el apoyo recibido a lo largo de esta temporada. A Lasarte, que fue de los últimos en hablar, se le vio muy emocionado. "Si mantenéis esta unión, podéis llegar todavía mucho más lejos", dijo en alusión a la magnífica hinchada donostiarra.
Los fuegos artificiales y la vuelta al campo por la pista de atletismo dieron por cerrada la fiesta en Anoeta, aunque esta continuó a lo largo de la noche por toda la ciudad. Los jugadores realistas volverán a ser protagonistas en la jornada de hoy, puesto que recorrerán las calles en un autobús descapotable y serán recibidos de forma oficial en al Ayuntamiento y en la Diputación provincial. El regreso a Primera bien que merece este despliegue.



