Di María, su zurda y su versatilidad
Su regate es imposible de contener y ahí marca la diferencia


Maradona se enamoró de él en los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008, en aquel equipo en el que tenía por delante a Messi y Agüero y con el que demostró todas sus condiciones. Zurdo, rápido, de un regate imposible de contener y capaz de acelerar con la pelota, como los extremos puros. Y también muy importante, su versatilidad para jugar en cualquiera de las dos bandas.
En el Benfica le hemos visto este año a un nivel superlativo, sobre todo por la izquierda. Ahí aprovecha más aún su velocidad para salir a su mejor perfil. Nadie ha podido con él en la liga portuguesa y ha dejado exhibiciones portentosas en la Europa League, sobre todo en el estadio de La Luz. Pero con aquella selección olímpica también a veces se escoraba a la derecha. Su gol a Nigeria en la final, que significó el título, lo logró tras una salida en velocidad para aprovechar un envío largo, aunque no es esa su mejor arma. Si en algo marca la diferencia Ángel Di María es en el regate. Una y otra vez es capaz de enganchar desbordes en una misma jugada, lo que le convierte en imparable.
Noticias relacionadas
Ya lo empezó a demostrar cuando llegó a Rosario Central en 2005 con sólo 17 años. Y en aquel equipo llegó a jugar algunos partidos de mediapunta. Pocos, porque no tardó en escorarse a una banda para desde ahí brillar como pocos. Delgado, eléctrico, rápido, de aspecto frágil. Con cuerpo de extremo puro, de lo que es en realidad. Jugó 35 partidos en Central y sólo marcó seis goles. Algo lógico porque Di María no es un goleador.
Mejoría. Aun así ha batido su marca desde que llegó a Europa y ha hecho tantos decisivos, como en el Mundial Sub- 20 de Canadá, en 2007, y en la final de los Juegos de 2008. Pero esa no es su gran virtud. Lo demuestran las ofertas que tuvo con seis tantos marcados en Central: el Manchester United, entre otros, y un interés ya entonces del Madrid que no acabó de cuajar. Ahora llegará más caro pero también más rodado. Maradona le quería para Boca pero al final llegó al Benfica, y en Portugal demostró toda su versatilidad. En el Madrid parece destinado a la izquierda, aunque a menudo se cambiará de banda con Cristiano. De momento disfrutemos con él en el Mundial, porque Maradona ya dejó claro que será titular. Y para entrar en una albiceleste con tanto nivel en ataque es evidente que estamos ante un jugador muy especial.



