"Me parezco a Cristiano en las 'gambetas' y el estilo de juego"
Mourinho quiere que Di María y Cristiano sean los puñales del Madrid por banda. En una entrevista previa a los Juegos de Pekín, el argentino comparó su fútbol con el del portugués. Y según él, no hay tantas diferencias.

Siempre dispuesto a sorprender a sus jugadores con un nuevo apodo, el día que Maradona vio por primera vez a Angel di María jugando con Rosario Central supo de inmediato cómo llamaría a ese chaval tímido, desgarbado (75 kilos) y alto (1,78). "¡Hola Fideo!", bromeó Diego ante ese talento precoz al que le temblaban las piernas de la emoción. Lo de Maradona y Di María fue amor a primera vista. Y la admiración del seleccionador es tan grande que lo tiene como fijo en la albiceleste.
"¿En qué me parezco a Cristiano Ronaldo? En las cosas que hago con el balón, en el estilo de juego. Yo no tengo su fuerza, pero las gambetas que hace y la manera de moverse me parece que son las mismas". Faltaba poco para que comenzaran los Juegos de Pekín cuando Di María se animó a compararse con el portugués. Angelito, como lo llaman en la selección, reconoció poco antes de viajar a China: "Obvio que sería bueno pasar a un grande de España, Italia o Inglaterra. Y me gustaría llegar a la selección mayor. Sueño con estar en un Mundial. ¿Qué puedo ofrecer? Mucho fútbol, intento siempre ir para adelante. Me gusta encarar, hacer paredes, dar pases de gol...".
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Di María ya era uno de los preferidos de Maradona. La relación comenzó cuando Diego era asesor de Boca Juniors. Fascinado con su talento, sugirió a los directivos que contrataran al joven de Rosario Central. Pero no era la mejor época del Pelusa con el club y nadie le prestó atención. Desencantado, tuvo que digerir su marcha al Benfica.
En Pekín hubo otro capítulo del enamoramiento. "Estoy encantado con Di María, es un fenómeno. Para mí es la sorpresa de los Juegos Olímpicos", subrayó Maradona ante la prensa de todo el planeta. Dicha muestra de confianza fue ratificada cuando Diego reemplazó a Basile en la absoluta. "En mi equipo, Di María será titular", dijo. Maradona sabe que no tiene la habilidad de Messi, pero no los compara: quiere a los dos talentos juntos.
Nacido en Rosario el 14 de febrero de 1988, Di María comenzó su vida en Caminás, Santa Fe. Unico varón de su familia, siempre se destacó por una particularidad: mientras sus padres eran fanáticos de Newell's Old Boys, Angelito se hizo fanático del histórico rival: Rosario Central.
Al club de sus amores llegó con 17 años, tras ser descubierto por un ojeador. Al principio le costó consolidarse y cuando retornó al club su ídolo, el Kily González, regresó al banquillo. Adaptado a una posición casi de segundo delantero, sumó continuidad y se ganó la convocatoria para el Mundial Sub-20 de Canadá. Allí fue como uno más y volvió entre los mejores del campeonato a pesar de que no pudo jugar los últimos dos partidos por una lesión muscular.
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Portugal. En Rosario jugó 35 partidos y marcó seis goles. En junio de 2007 fue traspasado al Benfica por seis millones de euros más otros dos pagados posteriormente. Para Boca, que ofreció cinco millones, fue demasiado tarde para espabilar y hacerle caso al pedido de Maradona... El resto de la historia es más conocida. Di María triunfó en el Mundial Sub-20 de 2007 (tres goles y campeón con Argentina) y en los Juegos Olímpicos (dos goles en seis partidos, incluido el del triunfo en la final contra Nigeria).
Debutó con la absoluta el 6 de septiembre ante Paraguay y en su tercer partido (la derrota en Bolivia por 6-1) fue expulsado por agresión y sancionado con cuatro encuentros. Pensó que nunca más volvería a ser convocado, pero Maradona confió en su talento y decidió que tenga su gran revancha en el Mundial. En adelante, Diego sabe que deberá acostumbrarse a ver a Di María con la camiseta del Madrid.



