Sus 17 títulos le hacen ser 'The Special One'
El sueño de su vida, ser el primero en conseguir un 'Grand Slam'.
Voló Florentino a Milán y pagó lo que tenía que pagar. El sainete estaba durando mucho. Pellegrini ha pasado en la sartén unos malos días que no merecía, pendiente de si le echaban o no, una vez se resolviera lo de Mourinho. Una vez anunciado su despido, Florentino quedaba en jaque mate ante Moratti: ¿cómo seguir haciéndose el duro, si ya le era imposible pasarse sin Mourinho? Así que voló y pagó. El Inter se ve así moral y económicamente compensado por la marcha del entrenador estrella del momento, el hombre que en dos años le ha dado dos ligas y una Champions. El Helenio Herrera del siglo XXI.
Con aquel, un ídolo de los cincuenta y sesenta, fue al revés: el Madrid quiso contratarle, cuando estaba en el Barça, pero se adelantó el Inter. El padre de Moratti le ganó por la mano a Bernabéu. La historia está bien contada en un libro de Gonzalo Suárez, 'Los once y uno', que relata, con nombres alterados pero fácilmente indentificables, aquella historia y algunas más de aquel periodo. Una joya. Helenio Herrera le dio al Inter dos veces la Copa de Europa. Desde entonces a Mourinho, los interistas no han gozado de nada igual, de ahí que a Moratti hijo le resultara tan dramático resignarse a su pérdida. Ahora se ve compensado.
Algo une las figuras de Helenio Herrera y Mourinho. Hasta aquel, a los entrenadores no se les daba importancia. Él definió el puesto de entrenador, en torno al cual debía girar todo. Lo mismo reclama Mourinho ahora: poder total, que ya pocos entrenadores tienen, con eso de los directores deportivos y los presidentes metijones. Como HH, Mourinho es desafiante, polémico altivo y frío. Y garantiza éxitos. Al Madrid le sale muy caro, entre indemnizaciones a Pellegrini y Moratti y la propia paga de Mourinho, la mayor del sector, con mucho. Para que merezca la pena, le deberán dejar trabajar a su aire. Otra cosa sería un sindiós.
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Si hubiera querido un trabajo fácil hubiera permanecido en el Oporto. Una hermosa silla azul, el trofeo de la Liga de Campeones, Dios y después de Dios iba yo", así resumió Mourinho el motivo por el que en julio de 2004 cambiaba el Oporto por el Chelsea. Ahora le toca cambiar Milán por Madrid para hacer realidad su sueño del Grand Slam (ganar el título en Italia, Inglaterra y España; ningún técnico lo ha conseguido). La prestigiosa revista portuguesa Lux desvela que Mourinho ya tiene preparada su nueva vida en la capital de España. Vivirá en La Finca, como Cristiano y Mendes, con su mujer, Matilde, y sus dos hijos (Matilde, de 12 años, y José Mario, de 8) ya tienen colegio. La familia siempre fue importante para Mourinho...
Se licenció en Educación Física y sus primeros pasos en el fútbol profesional fueron con Bobby Robson (durante cinco años en Sporting, Oporto y Barcelona). Luego fue ayudante de Van Gaal (tres temporadas). Inició su carrera en solitario en el Benfica (de septiembre a diciembre de 2000), se fue al Leiria (junio de 2001 a enero de 2002), hasta que finalmente el Oporto le dio una nueva oportunidad. Allí nació el personaje Mourinho. Aquel Oporto tenía un talante ofensivo (256 goles en 126 partidos). Su mayor éxito fue la Champions (03-04), su pasaporte a la Premier. En Inglaterra se presentó como The Special One: "No me llamen arrogante, pero he ganado una Champions y soy muy especial". Mou rompió la sequía de los blues de 50 años en la Premier y llevó seis títulos a Stamford Bridge. En verano de 2008 fichó por el Inter. Logró cinco títulos y llevó la Copa de Europa a los nerazzurri tras 45 años. Se despidió a lo grande, con un triplete inolvidable...




