Sierra Leona FC: lección de fútbol y vida

En la última década del pasado siglo, Sierra Leona vivió una guerra que dejó 75.000 muertos y 6.000 mutilados. Con el trasfondo del tráfico de diamantes, la guerrilla revolucionaria se apoderó del país e implantó el terror absoluto. Se cortaban extremidades a machetazos, manos o piernas, de niños o ancianos. Para propagar el pánico.En plena reconstrucción del país (el segundo más pobre del mundo, tras Níger o Papúa Nueva Guinea, cuesta medir la nada), un equipo de fútbol de amputados, el One Goal, se ha convertido en embajador de la esperanza. Ayer visitó Madrid con 'África Vive' para jugar un partido contra periodistas, pero que acabó mezclando a jugadores de uno y otro confín (nos vieron malos). Después de los cánticos de rigor ('Yes, we are single legs'), se repartieron camisetas y se informó del reglamento. Para compensar su ventaja física (teórica), los periodistas (Juan Ramón Lucas, Joseba Larrañaga, Antonio Ruiz, Óscar Rincón quien escribe) jugarían con las manos en la espalda y a un toque. Los mutilados, por su parte, no podían tocar la pelota con las muletas, algo que desconcertó a Edu Valcárcel, director de la escuela de fútbol de la Federación Española, que no se perdió su primer partido con amputados. En las porterías, dos gatos a los que, aseguran, les faltaba un brazo.Cuando empezó a rodar el balón, quedaron en segundo plano las discapacidades. Permaneció el fútbol. El deseo de competir y la risa del final. Porque esa gente, y aquí viene lo maravillosamente asombroso, ríe más que nosotros.



