El Numancia vuelve a dejar pasar la ocasión de engancharse al ascenso
Las aspiraciones de pelear en la recta final por una de las tres plazas de ascenso se diluyen un poco más para el conjunto rojillo.
Numancia y Albacete firmaron tablas en un partido en el que los sorianos tuvieron más insistencia ante la portería rival, y un cuadro manchego que supo aprovechar un regalo defensivo de su rival para lograr un punto.
Con este resultado las aspiraciones de pelear en la recta final de campeonato por una de las tres plazas de ascenso se diluyen un poco más para el conjunto rojillo, mientras que el Albacete continua con su progresión tras la llegada de David Vidal al banquillo y ya suma seis encuentros consecutivos sin conocer la derrota.
En la primera mitad, pocas ocasiones. Y las que hubo fueron locales. Aunque el primero en avisar fue el Albacete cuando Altobelli se plantó ante Edu Navarro, pero el guardameta rojillo tocó lo justo para quitarle el balón de los pies.
El Numancia buscó el gol, pero le faltó velocidad. El Albacete, bien situado, intentó las contras. A los 21 minutos fallo garrafal de Jaio. El defensor le dio un perfecto pase al visitante Stuani, y el delantero no perdonó, haciendo, con algo de fortuna ya que el remate dio en Nagore, el 0-1. Desde ese instante, y hasta el pitido final, monólogo numantino en busca del empate, aunque con más corazón que cabeza. Antes del descanso, un cabezazo de Del Pino (minuto 25) y un lanzamiento directo de falta de Barkero que se marcha fuera (minuto 32).
Noticias relacionadas
En la segunda mitad, al Numancia le pudo la ansiedad, le sobró precipitación y le faltaron ideas. Aún así, Iñigo tuvo en sus botas el empate con un lanzamiento que se estrelló en el larguero (minuto 58). Una igualada que iba a llegar en una jugada a balón parado. Saque de esquina que ejecuta Del Pino, peina dentro del área Barkero y cabezazo de Íñigo al fondo de las mallas (minuto 81). Tras el gol, el Numancia busco con ahínco el segundo ante un Albacete que supo aprovechar el regalo de su rival para marcar y, posteriormente, con orden saber defenderse a la perfección.
Goiria, a bocajarro, tuvo en sus botas el triunfo, pero lo evitó Cabrero (minuto 83). Poco después, Goiria, según el colegiado por simular pena máxima, vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con un menos. Fueron pasando los minutos. El Numancia, lo intentó a la desesperada, pero el portero manchego ya no pasó apuros.



