Luis 'Salvador' García
Su gol casi salva al Espanyol y complica al Almería.

Le pegó con el alma Luis García aquel tiro libre. Barruntaba que sería la única manera de burlar al gran Diego Alves, que había ganado todos los mano a mano antes y después del gol (y desde que llegó a España) y a media/corta distancia, también. O sea que a la larga ni pensarlo. Le dio con violencia y colocación y la pelota entró: Luis 'Salvador' García. La única vez que el brasileño se vio vencido. Una de dos: Dunga es loco o se lo llevará al Mundial... y de titular si me apuran. ¡Menudo portero!
Kameni estuvo a la altura, cuando le exigieron le encontraron. Partido de porteros que decidió un gol a pelota parada que es oro puro para el Espanyol, pues se ha puesto el 4 delante y con 41 está casi salvado. No del todo, porque al final pasa lo de siempre, con hasta los 44 no cantas victoria a pleno pulmón, pero ya le gustaría al Almería verse como su rival de ayer. Empezaron a pelearse con 38 puntos y los de Lillo se quedaron igual. Seis por encima del descenso con doce por jugar. No conviene dormirse.
El partido fue parejillo. Dominio aplastante y tal no hubo por parte de nadie. Empezó mandando el Almería, que a los tres minutos pidió penalti de Pareja a Crusat. La falta empezó fuera, pero fue tan aparatosa que acabó con el delantero cayendo dentro: si Velasco pita penalti no se le hubieran abierto las carnes a ningún perico. Ni el pico. Soriano lo intentó después en llegadas de los rapidillos Piatti y Crusat, buen gusto rojiblanco buscando las bandas. En una jugada con el catalán se lesionó Chica en la rodilla y será baja el sábado ante el Valencia. También Pareja, expulsado, y Forlín, por acumulación de amonestaciones. Con Villa mediante, esos tres puntos valen mucho más. Igual vuelve Tamudo... de líbero. Pues defensas tendrá pocos Pochettino.
Parada nueva.
Luis García tuvo el 0-1 pero Alves inventó una parada: el mano a mano mirando al tendido. Desvió con la pierna el tiro del asturiano con la cabeza girada al otro lado, como temiendo un balonazo traidor. Mandaba el Almería, pero el Espanyol olía que podía volver a ganar por fin fuera, placer que no cataba desde la tercera jornada, en Riazor: había llovido, incluso a cántaros. El gol que se le negó antes del descanso lo cazó Luis a poco de volver y ahí se abrió una sima más grande que la del marcador, la del convencimiento. Los de Lillo empujaron dudando, los pericos pudieron matar la cosa en tres contragolpes de libro. Fallaron y dieron pie al lío final.
El que montaron Soriano y Pareja más que nada porque cuando la Liga se acaba los puntos valen igual que cuando empieza, pero parece que más. Y unos querían ganar y respirar hondo y a los otros, el 0-1 los mortificaba. Un golito, a menudo, es una montaña, sí.
Noticias relacionadas
El detalle. Bronca final Soriano-Pareja
El Almería intentó empatar en el último minuto con un balonazo al área. Pareja encimó a Soriano y éste lo acusó. Se enzarzaron y el almeriense tuvo que ser sujetado por propios y extraños. Al final, amarilla para los dos.



