Cubrió el vacío de Simao y es un fijo para el 'Pelusa'
Ángel Di María es indiscutible, a sus 22 años, para el Benfica de Jorge Jesús y para la Argentina de Maradona. Aterrizó en la 07-08 en el club lisboeta como sustituto de Simao. Camacho fue su primer entrenador en Europa. La empresa era difícil para un chaval de 19 años, pero su exquisita zurda y su excepcional gambeteo conquistó a la afición de Las Águilas. Su principal escaparate para venir a Europa fue en el Mundial Sub-20 de 2007 en Canadá. Allí se proclamó campeón junto a Agüero y Piatti, entre otros. Di María fue la última joya de la fábrica de Rosario recogiendo el testigo de Abbondanzieri. Angelito, un canalla que despuntó en Primera a los 17 años. Boca Juniors, por aquel entonces, le quería fichar. El presidente Macri veía negocio con el chaval, pero el Benfica se adelantó. Veloz, con disparo, visión de juego y polivalencia. Ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín marcando el gol de la victoria ante Nigeria. Un diamante que acertó con el trampolín lisboeta.




