"¿Calagol? Sólo estoy salvando la papeleta"
El lebrijano está en racha. Ha marcado en los tres últimos partidos de Liga y la grada de Nervión ya corea su nombre.

En una semana le ha marcado al Málaga, Valladolid y Sporting. Habrá recibido muchas felicitaciones.
Después del partido en Málaga me llegaron 35 ó 36 mensajes. En Valladolid también me felicitaron por el gol porque uno así no se consigue todos los días y el sábado, por una nueva titularidad y otro gol. Estoy muy contento.
Al equipo le cuesta marcar pero llega un defensa y lo hace en tres partidos seguidos...
Son rachas que tienen los futbolistas. Desde que estoy en los escalafones inferiores siempre hay una parte del año donde me entran los balones de todas las formas, con la cabeza, el pecho...
Fue máximo goleador el año que su equipo ganó la Copa del Rey Juvenil.
Sí, hace dos años. Era salir al campo y en cualquier córner o rechace, la pelota me caía. Espero que siga la racha aunque marcar goles no sea mi misión en el campo.
¿Le ha dicho algo la gente de arriba? Luis Fabiano, Kanouté...
Que esté tranquilo, que esto es muy largo y acaba de empezar para mí.
El lateral derecho era una posición que estaba coja y se ha adaptado sin problemas.
Llevo cuatro ratos y me queda mucho para asentarme en el primer equipo, en un club de Champions y en un puesto que no es el mío. Yo estoy salvando la papeleta porque no hay nadie y el míster cree que lo puedo hacer bien. Mi objetivo al principio de Liga era debutar con el primer equipo porque tenía esa espinita clavada del año pasado.
¿Cómo le suena eso de 'Calagol, Calagol'?
Soñaba con marcar en el Pizjuán. Te pone los vellos de punta. Hay gente que no me conoce todavía y el cántico fue una anécdota. No quiero cargarme de la responsabilidad de meter goles porque soy defensa, pero si tengo la suerte de seguir marcando lo recordaré para siempre.
Sorprende su aplomo. Será porque ha conocido la cara más amarga de este deporte (en 2008 sufrió una grave lesión, la temida tríada).
El fútbol es una escalera que hay que subir poco a poco. Había subido algunas veces de dos en dos, me caí y tuve que volver atrás. Estoy disfrutando de este momento y deseo que dure mucho.
El entorno es importante para mantener la calma.
Mi padre ha sido futbolista y conoce este mundo. Mi madre y él son muy sensatos. Saben que todo cambia de la noche a la mañana y después, nadie se acuerda de ti. Recuerdo un mensaje de mi tío cuando debuté en Liga. Me decía que estuviera tranquilo y con los pies en el suelo, que hoy estoy en Primera y mañana puedo estar en la parcela con mi abuelo y las remolachas.
Buen consejo.
Todos los consejos de mi familia, que es muy futbolera, son buenos. No me dejan subirme a las nubes. El sábado, la gente me felicitaba. Mi padre, que está feliz aunque no me lo demuestre, me dijo mis fallos y que tengo que mejorar mucho porque en Primera, eso te cuesta un gol. Él me aconseja en la parte futbolística y mi madre como persona, para que sea honesto, humilde y constante con mi trabajo. Tengo una familia muy grande.
Como jugador, siempre ha admirado a...
Desde chico, aunque no soy ese tipo de futbolista, me ha encantado Guardiola por su hambre de fútbol. Es el único al que le pediría una foto y un autógrafo. Y como técnico, también.
¿Se lo ha pedido ya?
Le pedí la corbata en la Copa. Me encanta como profesional, tiene carisma y en el vestuario fue uno de los grandes.
¿Se la dio?
No (Risas).
¿Qué le ha dicho Antonio Álvarez?
Que siga trabajando y mejorando. Hay 25 jugadores en el filial deseando subir y cualquiera de ellos puede hacerlo igual o mejor que yo. Antonio siempre venía a ver los partidos del Sevilla Atlético y ahora que es técnico del primer equipo lo sigue haciendo. Es un aliciente más para los canteranos.
Siga o no el técnico el próximo año, es importante que ahora se hable de Cala.
Mi intención es esa. Tengo que demostrar que quiero estar en el primer equipo, que quiero tener ficha y estar muchos años aquí.
¿Se puede conseguir el objetivo en la Liga?
No está tan difícil. Estamos metidos en la pelea. Si estamos a nuestro nivel, el Mallorca y los equipos a los que nos midamos no tienen nada que hacer. Hay que amarrar la cuarta plaza y pelear hasta el final por la tercera.
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¿Se imagina un gol suyo en la final de Copa?
¡Uf!, a ver si entro en la convocatoria. Venir del filial y entrar en la lista sería una alegría muy grande. Jugar ya sería un sueño pero está lejos todavía.



