Liga BBVA | Málaga 0 - Valladolid 0

El camino para irse a Segunda

Málaga y Valladolid, defensivos y miedosos. Hélder evitó un gol de Canobbio. Y en la jugada siguiente Forestieri falló otro. Partido deplorable de los dos.

El camino para irse a Segunda
Carlos Cariño
En As desde 2004. Desde 2009 responsable de Málaga. Contador de cosas. Todo pasa en la Costa del Sol. Le gusta ampliar horizontes y Andalucía es rica en acontecimientos.
Actualizado a

Málaga y Valladolid tuvieron tanto miedo a perder que se olvidaron de ganar, en un partido infame donde lo único mínimamente enmarcable sucedió en el minuto 73. Una jugada de Canobbio que, tras ganar la posición, se dispuso a fusilar el 0-1. Hélder Rosário, que reapareció tras una larguísima temporada ausente por lesión, se cruzó con decisión y valentía. El balón rebotado y dividido llegó hasta Luque, quien montó una eléctrica contra y dio un pase genial a Forestieri. Pero el Topa quiso paliar su falta de celeridad en el disparo con una rosca que salió rozando el palo. Todo en un minuto. El resto sobró.

La salida a por todas del Valladolid fue humo. El humo que ciega los ojos de dos equipos destinados a padecer y con muchos boletos para irse a Segunda. Los castellanos siguen cuatro puntos por debajo de la salvación, marcada por un Málaga que se ha desplomado. Triste, soso y bloqueado, el planteamiento conservador de su entrenador le dejó con poca pólvora. Y el JaviPucela tampoco hizo por ganar. Así les fue.

Venía el Valladolid reforzado en su autoestima por dos jornadas consecutivas sin conocer la derrota y con la consigna de ganar sí o sí. "No nos vale el empate", declaró Javier Clemente. Los pucelanos salieron empujando ante un Málaga nervioso e inseguro. Juan Ramón Muñiz sorprendió colocando como delantero-centro-referencia-ariete al Topa Forestieri a pesar de que Baha lleva tres años diciendo que está loco por jugar en ese puesto. El franco-marroquí necesita tener futbolistas que jueguen para él. Y no al revés. Es él quien juega para todos, en ataque y en defensa: y así le va al Málaga: más inofensivo que Campanilla.

En el centro del campo, Juanito y Toribio proponen trabajo, pero no creación. Y claro. Borja (hizo un partido muy completo) se hizo el amo del cortijo. Si había que crear, creaba. Si era necesario hacer una falta... sin problemas. A los 25 minutos se llevó una amarilla por agarrar a Duda. Evitó de esta manera una contra letal.

El ataque del Málaga estaba frenado. Baha desesperado y Forestieri, el futbolista-gaseosa, aparecía y desaparecía. El portugués Sereno y Nivaldo (buen amigo de Cristiano Ronaldo, al igual que de Mtiliga...) impusieron su ley. Jacobo estaba tranquilo. Muy tranquilo.

Al JaviPucela tampoco atinaba. Diego Costa se prodigaba con cuentagotas y Manucho estaba más pendiente de sus grescas con Stepanov que de cumplir su promesa de marcar 40 goles (sólo le faltan 37). Fue un duelo de miradas asesinas. El serbio, que reapareció tras haberse lesionado en el Camp Nou completó una notable actuación al igual que su pareja de baile, Hélder Rosário. No todo van a ser malas noticias para este desconcertante Málaga.

Temerosos.

El tiempo pasaba y ninguno de los dos daba sensación de cantar un bingo. Muñiz puso a Apoño en busca de un anti-Borja; también apostó por Luque en busca de electricidad y terminó el joven Juanmi jugando como delantero centro. El futuro, en manos de un crío de 16 años. Y el Málaga sin jugar absolutamente a nada. Sus últimos 15 minutos fueron bochornosos. Sin delantero centro, es imposible marcar, sin pasadores no hay ocasiones. Y en fútbol, el miedo no guarda la viña. Te la deja seca.

El Valladolid no supo leer que enfrente tenía a un rival tocado y no se decidió a ir a por el partido. De hecho, la única intervención de Munúa digna de ser calificada de parada fue en el minuto 61 cuando mandó a córner una falta muy bien lanzada por el irregular Canobbio. Y poca historia más. El público, que aguantó con entereza el tostón, mostró su desaprobación con una pañolada (agitando sobre todo hojas de periódico) y una parte entonó, como siempre el clásico "¡Muñiz vete ya!". En fin. Málaga y Valladolid mostraron que este es el mejor camino para despeñarse hasta la Segunda División.

Noticias relacionadas

Apoyo para Manolo Gaspar

Bonito detalle de los jugadores del Málaga quienes, antes de comenzar el partido saltaron al terreno de juego con camisetas de apoyo a Manolo, que ha dicho adiós a la temporada a causa de una operación de apendicitis. Un gesto que emocionó al defensa derecho de la barriada de El Palo.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados