Diez millones de euros separaron a Villa del Madrid
El Guaje fue protagonista de uno de los 'culebrones' del verano


El Real Madrid tuvo una gran oportunidad en verano de llevarse al killer del Valencia: David Villa. Florentino Pérez llegó a la 'casa blanca' con un proyecto ambicioso, con cracks como Cristiano Ronaldo, Kaká o el Guaje. Para atar a los dos primeros no hubo muchos problemas, previo desembolso, eso sí, de cantidades astronómicas, que no dudó en depositar. Pero para llevarse al jugador franquicia del Valencia, la cúpula del Madrid se encontró con más problemas de los previstos, con la llegada a la presidencia che de Manuel Llorente, un viejo conocido de Florentino, que ya vio en su primera etapa cómo la intervención del entonces consejero delegado frustraba sus intentos de fi char a jugadores como Mendieta o Ayala.
La llegada de Llorente supuso un giro radical a la situación. Villa se había marchado en junio con la Selección a Suráfrica con la idea de que el club le iba a vender (el gestor entonces, Javier Gómez, tenía claro cómo obtener dinero). Sus dudas le llevaron a decir en la Copa de Confederaciones: "Tengo una decisión tomada y se la he comunicado a mi representante". Y así fue. José Luis Tamargo intentó presionar para facilitar la salida de Villa, pero Llorente no estaba dispuesto a malvenderle.
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Y llegó la negociación con el Madrid. Florentino ofreció 42 millones de euros, pero el Valencia prefería incluir en la operación a Negredo, al que Florentino tasó en 17 de millones de euros. Tras varias conversaciones, llegó la defi nitiva entre los presidentes: Florentino se plantó en 25 'kilos' más Negredo, una propuesta considerada insufi ciente por Llorente, quien habría aceptado 35 millones y el ariete vallecano.
Tras esto, advirtió de que el Guaje sólo saldría si llegaba una oferta "escandalosamente escandalosa". Ésta no vino (tampoco gustó la que presentó Laporta), el Madrid fichó a Benzema y el Barça a Ibra. Villa se sintió infravalorado por ambos clubes y se quedó en Valencia para seguir goleando.



