Balaídos teme a Emaná
Si los de Víctor ganan, volverán a puestos de ascenso

Víctor Fernández será esta mañana el principal foco de atención cuando los protagonistas salten al terreno de juego. Ya dijo el técnico esta semana que su Celta fue el mejor de la historia y que no tenía claro que se pudiera ver otro igual en Balaídos. El público vigués le agradecerá hoy aquellos cuatro maravillosos años en los que presenció el mejor fútbol jamás imaginado.
Las comparaciones siempre son odiosas y Eusebio puede pagar esta vez el pato. Y es que hoy se enfrentan el mejor y el peor entrenador de la historia del Celta. Será un duelo de banquillos en el que, a priori, hay un claro favorito. El pucelano apelará al espíritu de Alcorcón para plantarle cara al Real Madrid de la categoría.
El Betis llega a Vigo con una idea clara: vencer la primera de las diez finales que le quedan para lograr el objetivo del ascenso. Los nombres de la plantilla verdiblanca asustan con sólo nombrarlos. Sergio García, Emaná, Capi... La calidad del conjunto sevillano es incuestionable, pero el que más pánico provoca entre los celestes es, curiosamente, un vigués: Jonathan Pereira. El de O Calvario, que estuvo a punto de fichar por el cuadro olívico en el mercado de invierno, lleva seis goles en doce partidos (uno más que los tres delanteros del Celta juntos) y conoce bien a la zaga viguesa (especialmente a su vecino Roberto Lago). Eso sí, Pereira lleva tres partidos sin mojar y la ansiedad le puede pasar factura.
Papadopoulos es duda.
Eusebio vio en la última sesión que realizó el Celta ayer como se le trastocaban los planes. Papadopoulos se retiró del entrenamiento al sufrir una elongación en el adductor de su pierna izquierda. El griego será duda hasta última hora y por eso el técnico de La Seca convocó a 19 futbolistas.
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Vigo no es plaza agradable para los béticos
Distintos episodios acontecidos en las últimas temporadas han hecho que la relación entre Betis y Celta no se la más adecuada. Sin llevarse excesivamente mal, las aficiones guardan en su memoria sucesos como la semifinal de Copa de que enfrentó a ambos hace 13 años, donde una jugada polémica protagonizada por el bético Bjeliça (no devolvió un balón enviado fuera por el Celta para atender a un futbolista) acabó en gol decisivo. Desde entonces Vigo nunca ha sido una plaza agradable. Por si fuera poco, las estadísticas tampoco son favorables para los de Víctor, quienes no han ganado nada más que en cinco ocasiones (nunca en Segunda) en Balaídos de 27 visitas. La última vez que el Betis se dejó ver por tierras viguesas el partido concluyó con 2-1 favorable a los gallegos.



