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Estadística y 'factor Lillo' contra la inercia del Athletic

Cuando en Bilbao se analizó la segunda vuelta de la Liga, se dijo: ganando lo de casa, premio seguro. Y de momento es así porque cuatro triunfos y un empate han consolidado la posición del Athletic, sexto y tiene a tiro al quinto y al cuarto. Desde la distancia la visita del Almería aparecía como una más para los de Joaquín Caparrós, obsesionados con sumar y sumar ante su afición para instalarse en Europa. Ahora que llega el partido en cuestión, conviene reparar en un par de aspectos relacionados con el rival, importantes para un análisis más preciso.
Para empezar, unos antecedentes significativos: la Unión Deportiva Almería, resultante de la fusión en 2001 del Polideportivo Almería y el Almería Club de Fútbol, luce un excelente balance bajo el arco de La Catedral: un empate y un triunfo rotundo. Quizás la estadística no influya en el juego de esta tarde, pero es lo que hay, y ya se sabe que los equipos, por razones que escapan a la lógica, suelen tener escenarios donde se sienten cómodos.
Luego está la figura de Juanma Lillo, mejor dicho, lo que su incorporación ha supuesto para la plantilla que dirige. Con el guipuzcoano, el Almería ha remontado el vuelo, sumando 24 puntos sobre 45 posibles, un registro propio de quienes se bandean por la zona noble de la clasificación y que, de momento, se traduce en una posición desahogada, muy alejada de la cola con la que flirteó en la primera mitad del campeonato.
Lanzado. El Athletic opone a las credenciales andaluzas la mencionada fiabilidad como anfitrión, una inercia que no tiene visos de quebrarse viendo el entusiasmo, los recursos físicos y la pegada de sus futbolistas. Se diría que ha concentrado en San Mamés sus mejores esencias, pues fuera le cuesta bastante más, y pese a que ha cuajado varias actuaciones de mérito ha dejado de ser el ogro que, por ejemplo, arrasó a su paso por... Almería (1-4), allá por diciembre.
El Athletic se ha creído a pies juntillas su cálculo y va dando cuenta de todos los equipos que le llegan, acostumbra a pegar primero gracias al acierto de Llorente y Toquero y luego tira de generosidad para asegurarse el éxito.
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La clave de los buenos resultados del Almería en los dos últimos años descansó en su dominio de la zona ancha. Se prevé que Lillo efectúe una apuesta similar en este sentido a las de sus antecesores, Unai Emery y Gonzalo Arconada, con gente suficiente ahí, escalonada y dispuesta a aguantar la posesión.
Se presume un choque atractivo entre dos equipos que a estas alturas tienen las ideas claras, cada uno la suya.



