Jiménez: "Fue Del Nido quien apartó a Álvarez y tenía sus razones"
"La decisión de que dejara de ser segundo entrenador del equipo me la quieren achacar a mí, cuando yo quería que siguiese. La decisión fue del presidente. Me gustaría que fueran honestos y que así lo reconocieran", dijo el ex técnico del Sevilla.

El ex técnico sevillista Manolo Jiménez comentó hoy que quien apartó a su sucesor en el cargo, Antonio Álvarez, del puesto de segundo entrenador fue el presidente del club, José María del Nido, "y tenía sus motivos" para ello. De hecho, el de Arahal se refirió a la relación profesional que mantuvo con Alvarez y de los comentarios suscitados después de que el de Marchena dejara de ser segundo técnico de la primera plantilla.
"Últimamente es cierto que no he tenido mucha relación con Antonio Álvarez, pero hemos sido muy amigos. La decisión de dejar de ser segundo entrenador me la quieren achacar a mí, quería que siguiese siendo segundo entrenador del equipo pero quien le apartó fue el presidente y éste tenía sus motivos", precisó en declaraciones a 'Los desayunos de Eurosport', que recoge Europa Press.
En este sentido, Jiménez recalcó que no fue precisamente él quien optó por prescindir del ahora flamante inquilino del banquillo blanquirrojo. "No quiero que esa decisión me la achaquen a mí, me gustaría que fueran honestos y reconocieran que la decisión no fue mía. Antonio es muy buena persona y le deseo lo mejor. Quizás vieran en Manolo Jiménez a la persona más débil del Sevilla, pero lo que es cierto es que las muestras de apoyo ganan por goleada", indicó.
Jiménez no rehuyó hablar tampoco sobre qué opina sobre Del Nido. "Le respeto como quiero que me respeten a mí. No puedo estar dolido con estas personas que han decidido en un momento puntual mi destitución", manifestó.
Destitución dolorosa
Además, Jiménez explicó las circunstancias en las que se encontraba el Sevilla cuando fue cesado. "He salido del Sevilla a dos puntos de la Champions, después de haber estado todo el año entre los cuatro primeros y con la final de Copa del Rey por disputar, es esto lo que hace que sea un poco doloroso", indicó.
Por lo tanto, el ya ex responsable del plantel nervionense, no duda en poner de relieve sus méritos. "He sido el único entrenador destituido estando vivo en las competiciones en las que estábamos, pero el fútbol es así. Al principio me chocó, pero me reitero en decir que estoy agradecido a todo el mundo", añadió.
Por supuesto, el ex futbolista no se olvida de la presión que ha debido soportar durante su mando al frente de la escuadra hispalense. "La presión ha existido. Cogí al Sevilla en duodécima posición, después de dejar cuarto en Segunda al filial, del que me hice cargo en Tercera. Cuando llegué al primer equipo estaba cabizbajo por lo que aconteció y terminamos empatados con el cuarto al final de la temporada", indicó.
Noticias relacionadas
Así, sacó a relucir que, tras su renovación, el equipo terminó tercero en la Liga, campeón de grupo de la 'Champions', donde cayó en octavos de final, y llegó hasta las semifinales de Copa del Rey. "Vuelvo a renovar y otra vez lo mismo en Champions y este año meto al equipo en la final de la Copa. Siempre con el debate local del entrenador. Es esto lo que me ha hecho crecer porque he tenido que manejarme en ruedas de prensa de máxima exigencia, como pueden ser las del Madrid o Barcelona pero sin serlo", espetó.
Y es que Jiménez tiene muy clara cuál es la verdadera dimensión de la entidad sevillista. "El Sevilla es un grande, pero no como el Madrid o el Barcelona. En ese sentido me he curtido y lo que me da pena es que, a personas que me quieren, les haya salpicado esa corriente que se creó", lamentó.



