Agapito forma Consejo con Checa y Porquera
Agapito Iglesias, Paco Checa y Javier Porquera conforman el nuevo Consejo de Administración del Real Zaragoza. La Junta General Extraordinaria aprobó ayer sus nombramientos, así como la tercera ampliación de capital en dos años. En junio Agapito impulsará un Comité Consultivo muy plural.


Agapito Iglesias, Francisco Checa y Javier Porquera. Este trío es desde ayer el nuevo y particular Consejo de Administración del Real Zaragoza SAD, después de que la Junta General Extraordinaria de Accionistas aprobara primero la modificación del artículo 24 de los estatutos de la sociedad, que en origen cifraba en un mínimo de ocho el número de consejeros del máximo órgano rector, y después el nombramiento de la terna presentada por el propio Agapito Iglesias, que continúa como presidente; Checa y Porquera son consejeros delegados y el secretario, sin puesto en el órgano, será una figura externa: Daniel Marcellán, del despacho de Deloitte.
Desde ayer el Consejo de Administración del Real Zaragoza, cuyo mandato será de cinco años, estará compuesto por un mínimo de tres miembros y un máximo de 25. Se esperaba un consejo reducido y también muy cercano a Agapito, pero no hasta el extremo de quedar reducido a tres miembros. Dos de ellos, Paco Checa y Javier Porquera, ejecutivos de alta responsabilidad en el Real Zaragoza, el primero como secretario general y el segundo, como director corporativo y financiero. En este Consejo tan técnico y profesional sorprende, sobre todo, la ausencia del director general Gerhard Poschner, mano derecha de Agapito hace un año, incluso en la sombra, y que ha ido perdiendo peso específico en el club desde el mercado de invierno. Poschner acudió ayer al principio de la Junta a saludar al ex presidente Eduardo Bandrés y al resto de consejeros que dimitieron el 30 de diciembre, ya que tenían que cesar oficialmente, pero se marchó enseguida a las oficinas del club.
Checa y Porquera.
Agapito Iglesias presentó a Paco Checa como "un gran zaragocista que lleva 30 años vinculado al club", y tuvo bastantes más problemas para explicar la elección como consejero de Javier Porquera, madrileño de nacimiento y que apenas lleva en el Real Zaragoza dos años. Lo peor fue cuando un accionista pidió la palabra para interesarse por el pasado y el corazón de Porquera y éste, en un desliz producto del nerviosismo, señaló que "no voy a decir ahora que soy zaragocista de toda la vida, pero mi corazón sólo tiene un color, el rojillo". El mismo accionista le preguntó a Porquera si era accionista o abonado y tras justificar su doble negativa con argumentos muy peregrinos, como que por su desempeño ve los partidos en el palco de La Romareda, garantizó que se hará abonado y accionista de inmediato.
Ampliación.
Este Consejo tendrá un órgano complementario cuando finalice esta temporada, que se denominará Comité Consultivo. Agapito anunció que será un órgano abierto, plural y rotatorio en el que tendrán cabida accionistas, abonados, peñistas, ex jugadores del Zaragoza (la presencia de Cuartero es segura). Su misión será asesorar casi exclusivamente sobre la parcela deportiva y social al Consejo de Administración.
Noticias relacionadas
La Junta General Extraordinaria de Accionistas aprobó también un aumento del capital social de hasta un millón de euros, con una prima por acción de 23 euros, es decir, hasta 24 millones de euros, porque el valor nominal de cada acción es de un euro, con el objeto de que puedan incorporarse al accionariado nuevos socios importantes. Agapito explicó que el Real Zaragoza necesita esta ampliación, la tercera en dos años, pero su lanzamiento parece responder sobre todo a esa especie de campaña que han iniciado algunos empresarios y ex jugadores del Zaragoza, fundamentalmente Gustavo Poyet, para posicionarse como futuros compradores del club. El presidente del Zaragoza les lanzó el guante, argumentando que el dinero que se ingrese en esta tercera ampliación irá destinado directamente a la sociedad, cuya deuda, según señaló, se acerca a los 100 millones de euros: 30 más que cuando Alfonso Soláns vendió sus acciones el 20 de mayo de 2006.
Ninguno de los cuatro puntos básicos del orden del día fue aprobado por unanimidad, porque en cada caso alguno de los 14 pequeños accionistas que asistieron a la Junta General Extraordinaria votaron en contra. Pero Agapito hizo valer su 97% del capital social. La Junta General Extraordinaria de Accionistas del Real Zaragoza se celebró en las instalaciones del gimnasio del club y estuvo representado el 97'6% del capital social a través de 1.951.977 acciones.



