Levanta a los muertos
Las Palmas se derrite en quince minutos ante el Alba

Irregularidad multiplicada a la enésima potencia. Así es la Unión Deportiva de Sergio Kresic y así lo demostró ayer en el Carlos Belmonte. Las Palmas, que decepcionó después de adelantarse en el marcador con un buen gol de Javi Guerrero, vuelve a meterse en complicaciones clasificatorias. La derrota de ayer frente al Albacete, que no ganaba desde hace doce jornadas, es decir, hace nada menos que tres meses, deja a los amarillos otra vez pendientes de la zona caliente de la tabla, tras la catarata de victorias de los peores equipos de Segunda. Una mezcla de suficiencia e indolencia del conjunto forarastero levantó la moral a los locales, que en quince minutos espléndidos antes del descanso, dieron el descabello al partido. Las Palmas concentró en un sólo encuentro su recorrido en estas 30 jornadas de Liga. Al principio ilusionó, después se bloqueó y más tarde lo intentó sin fortuna.
Sin haber hecho méritos notables, la Unión Deportiva se adelantó en el marcador. La potente arrancada de Salomón Rondón hacia el área con el balón ligado a su pie encontró solo a Javi Guerrero. El madrileño, con tranquilidad, anotaba el tanto que supuestamente enterraba las aspiraciones del Albacete nada más empezar el encuentro. El gol a favor, que habitualmente da vida, empezó a matar a Las Palmas, aunque todavía se pudo divertir un par de minutos más. Después se olvidó de tonificar su fútbol, con toque y control, y dejó la iniciativa a un rival que adelantó su línea de presión y ahogó a los visitantes con una ración extra de nervio, contagiada por los aspavientos del rabioso Vidal.
Noticias relacionadas
El empate a la media hora de Stuani no cogió a nadie por sorpresa. La defensa de la Unión Deportiva cada vez se replegaba con más asiduidad y Pindado empezó a tener un indeseado protagonismo. El goleador uruguayo no había terminado de celebrar su tanto cuando llegó la remontada del Albacete. Un lanzamiento intencionado de Verza encontró la red visitante ante de la incredulidad de todos, incluidos los locales. Sin ventaja ni el balón en su poder, los jugadores de Kresic acudieron a lo fácil: el juego directo hacia Rondón. Como respuesta a un córner forzado por el venezolano, el Albacete contragolpeó salvajemente y Sousa encañonó a Pindado desde la frontal del área. 3-1, ahí murió el partido.
El control efectista de Las Palmas en el segundo tiempo sólo alcanzó para que Javi Guerrero se convirtiera en el pichichi amarillo de la temporada, con seis goles. El ariete, a tres minutos del final, anotó un golazo desde fuera del área que de nada sirvió porque los amarillos habían arruinado en quince minutos una buena ocasión para olvidarse del descenso. El sufrimiento regresa, si es que alguna vez se había marchado.



