Lotina: "No tuve fuerzas para mirarles a la cara"
Ve a su "vestuario impotente" tras lo que ocurrió en Gijón

Lotina dio ayer la cara y su semblante mostraba el abatimiento y la impotencia que vive el vestuario del Depor tras la polémica derrota y el cuestionado arbitraje de Rubinos Pérez en Gijón. El técnico vasco reconoció que sus jugadores quedaron muy tocados por la derrota y que él mismo sigue sin reaccionar por todo lo ocurrido con Rubinos: "Estoy mal, muy mal. Vi un vestuario impotente. Fue la primera vez en los tres años que llevo en el Depor que no me salían las palabras. Les exijo tanto en cada partido y en cada entrenamiento que no tuve fuerzas para decirles nada, ni para mirarles a la cara". A pesar de que las sensaciones tras acabar el partido eran las peores posibles, cree que al grupo no le queda más remedio que mirar hacia adelante: "Hay que levantarse y tengo claro que lo que pasó no nos debe servir como excusa. Debemos agarrarnos a lo bueno. En la segunda parte tuvimos fútbol, llegada y teníamos el partido para ganarlo con diez. Hicimos un esfuerzo sobrehumano y lo que me duele es que la ilusión de ir a Europa se nos corta por una jugada difícil de entender".
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El fuera de juego señalado a Adrián fue la primera chispa. La segunda y definitiva con la que prendió la llama fue el penalti señalado a Lopo. A pesar de las expulsiones y los insultos, Lotina quiso defender el talante de su equipo y que, a pesar de todo, no van a cambiar su forma de ser: "Hasta ayer éramos el equipo más deportivo de la Liga, junto al Real Madrid y el Barcelona, y eso no es una casualidad. Yo prohibo protestar y de hecho pongo multas hasta por los amarillas y vamos a seguir así. Eso tiene cosas y malas, que a veces se vuelven en nuestra contra. A cualquier árbitro le gusta pitarle al Depor, porque ni protestamos, ni les apretamos". Eso sí, quiso dejar claro que repudiar las palabras fuera de tono, como las pronunciadas por Lopo y Ribera, pero tampoco cree que haya que exagerar, porque se produjeron en caliente: "El insulto no está bien y, de hecho, yo nunca lo he hecho con ningún colegiado. También hay que entender que es una calentura del momento; no hay que darle más importancia. Otra cosa sería si lo hubiesen hecho en frío".
Acertó al no hablar. Lotina no ofreció en Gijón la rueda de prensa oficial tras el partido, aunque luego sí departió unos minutos con la prensa de A Coruña. El técnico vasco pidió perdón, pero cree que tomó la decisión más conveniente: "Creo que acerté, porque estaba muy caliente y podía haber dicho cualquier barbaridad. Aún así, lo siento mucho".



