Fútbol pasillo, un deporte apadrinado por Guardiola
Lo inventó Bassat Ogilvy. En mayo propondrá un Mundial.


Se puede jugar en un pasillo, en un aparcamiento o en la oficina. Para Guardiola lo esencial es "poner la defensa a la altura del perchero". Para Valdano, "la clave está en apoyarse en el rodapié". Hablan del fútbol pasillo. Un nuevo deporte que nació como un regalo de Navidad del grupo Bassat Ogilvy para sus clientes. Triunfó. Fue el primer paso de un fútbol que llegó para quedarse. Lo dice Borja Puig de la Bellacasa, consejero delegado de este grupo: "Todo comenzó cuando mi secretaria, Lourdes, regresó de unas vacaciones con esto". Enseña una pelota de unos cuarenta centímetros de diámetro. Está fabricada con bolsas de basura y cuerda de pita. Es la pelota de fútbol en Madagascar. Allí no hay cuero. Ni otro material parecido. Sólo hay eso, bolsas de basura y cuerda de pita.
Porque lo que en realidad hay detrás del fútbol pasillo es este país y una asociación, Agua de Coco, que busca oxígeno en esta idea. "Con dos mil balones, ochenta madres han podido dar de comer a sus hijos. Viven de recoger las bolsas que vuelan por cada rincón de Tulear (sur de Madagascar). Las limpian con lejía. Las atan", detalla De la Bellacasa. Así se fabrican las bolis. Bassat Ogilvy las rebautiza: son las sockball, los balones oficiales del fútbol pasillo. "Y como deporte oficial hemos creado la FIFP, Federación Oficial de Fútbol Pasillo, y su web oficial: www.futbolpasillo.es". El pack con las reglas y la pelota oficial cuesta 15 euros.
El sockball nació con tres padrinos de lujo. Primero, Guardiola. Luego, Valdano. Después, Pepe. Ellos hablan de sus virtudes en los vídeos de futbolpasillo.es. Son sus padrinos. "Ha tenido tanto éxito que no se parará aquí. Esas ochenta mujeres ya tienen un sueldo fijo, van a vivir de esto. Ahora preparamos el lanzamiento oficial del sockball, que será en mayo", esgrime De la Bellacasa. En las oficinas de Bassat Ogilvy hay dos campos pintados. Todos lo habían jugado antes, cuando en casa el pasillo es el que marca los límites. Ahora Bassat Ogilvy lo ha llamado sockball. "Y en Madagascar hay muchas bolsas de basura...". Prometen que hay fútbol pasillo para rato.
Las reglas
Balón. No hay dos iguales. Al estar fabricados a mano, puede variar su color y un poco su tamaño.
Campo. Vale cualquier pasillo, cualquier suelo. De portería, una silla. En los pies siempre calcetines. A poder ser, blancos.
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Duración. Tres minutos. Acabará antes si un equipo marca dos goles. En un penalti, el portero rival debe anclar un pie en la portería y no moverlo durante el lanzamiento.
Jugadores. El ancho del pasillo lo determina: uno contra uno o dos contra dos.



