Liga BBVA | Espanyol 2 - Sevilla 0

'Cristiano Rosvaldo'

Su sociedad con Marqués agrava los males del Sevilla

<b>EL PORTAGONISTA. </b>Los jugadores del Espanyol abrazan a Osvaldo, el artífice de la victoria perica en una noche mágica en Cornellà.
Actualizado a

Definitivamente, el Espanyol es uno en casa y otro fuera. Y el Sevilla hoy, igual de plano en ambos casos. Luego el 2-0 no fue lo que se dice una sorpresa sino un justo reflejo de lo que se vio en el partido.

Lo de las dos caras pericas no es un descubrimiento comparable al de la pólvora, pero la de anoche era toda una prueba por más tocadillo que esté el Sevilla, que lo está. Había rival y mucha presión después de la derrota en Santa Cruz de Tenerife (4-1) y la malísima imagen del equipo. Pero es que es así: toda la confianza y atrevimiento que luce ante su público desaparece en cuanto viaja... y recupera cuando se siente en casa, amparado por un campo que aprieta, que esto no es Montjüic, y por su gente.

Anoche ofreció su cara buena, dominadora, eficaz en todas las zonas del campo y se zampó a un Sevilla que llegaba tambaleante tras el KO en Champions y no le dejó rehacerse. A los siete minutos ya le ganaba con el primero de Osvaldo, que luego hizo el segundo, y firmó su mejor partido desde que en enero aterrizó cedido por el Bolonia.

Osvaldo, gritó un perico en la grada, fue eso, 'Cristiano Rosvaldo' esta vez. Tuvo un gran socio en Marqués, de quien recibió los pases de los goles. Marqués es el jugador diferente del Espanyol y de muchísimos equipos de la Liga por su verticalidad y rapidez. Fue decisivo una vez más y en breve sabremos que ha firmado la prórroga de su contrato: están en ello.

Los andaluces no tuvieron su noche, hay que rendirse a la realidad de que cuanto un equipo pisa 'eso', pues lo pisa. En una jugada con Callejón cayó mal Navas y se retiró a los 25 minutos, con un doloroso golpe en el tobillo, pero no más.

Cuesta arriba.

Poco después se retiró Capel con un problema en un adductor. Añádanle dos manos enormes de Cristian, sobre todo una a filo del descanso a cabezazo de Escudé que se cantaba como gol, y que el árbitro se comió un penalti de Pareja a Kanouté tras el descanso, y coincidirán conmigo en que si se lo imagina ni viaja a Barcelona.

Y es que siempre fue a remolque, espeso de ideas y superado por un rival que le dominó en todo. Al amparo del gol y apretando siempre las clavijas al rival, el Espanyol ganó con cierta comodidad un partido que se presumía complicadísimo por la categoría del rival. Pero la cosa apenas tuvo color: el Sevilla no tiró entre palos tras el descanso y atraviesa un momento delicado que deberá superar para amarrar la Champions y presentarse en la final de Copa con otro ánimo, no el del alma en pena que es ahora. El Espanyol superó por fin la barrera de los 30 puntos. Su Copa, la permanencia, está más cerca. Si jugara lo que le queda en casa, segurísimo.

Noticias relacionadas

El detalle:Estuvo diego tras ver a Messi

Diego Maradona, seleccionador argentino, estuvo en el partido. Primero visitó a Messi y después se acercó a Cornellà-El Prat para ver de cerca a los varios seleccionables para su equipo que intervinieron en el encuentro.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados