Empate justo pero que sirve de muy poco a Cádiz y Rayo
Para el conjunto amarillo se trata de un botín insuficiente por la necesidad de puntos que tiene, mientras que para el conjunto madrileño pareció un buen resultado, ya que después de empatar no fue a por el partido.
Cádiz y Rayo Vallecano empataron a un gol en el Ramón de Carranza, un resultado justo por lo realizado por ambos dentro del campo, pero que se presume insuficiente para las aspiraciones de gaditanos y madrileños en la liga.
Para el conjunto amarillo se trata de un botín insuficiente por la necesidad de puntos que tiene, mientras que para el conjunto madrileño pareció un buen resultado, ya que después de empatar no fue a por el partido.
Desde el inicio se veía en el campo que los dos equipos no querían asumir excesivos riesgos por el miedo a recibir un gol dada la situación clasificatoria de unos y otros. En el Cádiz se echaba de menos algo más de tensión, ya que a los equipos parecían bastante pasivos dentro de la cancha, aunque la fortuna benefició al equipo amarillo, que fue capaz de ponerse por delante sin hacer un gran inicio de partido.
Un centro de Enrique no fue despejado por la pasiva defensa madrileña y Abraham marcó con un disparo raso. El Rayo quería reaccionar y consiguió que el partido se abriera, aunque estuvo más cerca el segundo tanto de los locales con un disparo de Enrique en el minuto 33 que desvió con el pie el cancerbero rayista.
El entrenador del Rayo Vallecano, Felipe Miñambres, había apostado por un equipo con tres delanteros; Piti, Pachón y Rubén Castro, pero su equipo no seguía un patrón de juego claro y definido.
En la segunda parte llegó la reacción visitante. El miedo apareció en el Carranza, después de que Rubén Castro estuviese cerca de empatar con un remate al palo al inicio de la segunda mitad. El balón era del equipo madrileño y el Cádiz le daba demasiados espacios, por lo que a los 69 minutos empataba Albácar con un buen lanzamiento de falta.
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El técnico local, Víctor Espárrago, movió el banquillo y daba entrada a jugadores ofensivos como Tristán u Ogbeche, mientras que su homólogo rival, Felipe Miñambres, hacía lo propio con Jofre y Aganzo.
En los últimos minutos quien buscó el triunfo con mayor convencimiento fue el Cádiz porque era quien más se jugaba, pero careció de acierto, ya que Abraham y Tristán no pudieron materializar dos claras ocasiones para que los tres puntos se quedaran en casa.



