Europa sí que es posible
Llorente y Escudero dieron el triunfo al Submarino. A los amarillos les faltó pegada para sentenciar. El Xerez apenas inquietó y la salvación está a 11 puntos

Con paso lento, pero seguro. Así camina el Villarreal de Juan Carlos Garrido. Poco más de un mes ha necesitado el técnico amarillo para que empiece a notarse su mano. Este Submarino ya vuelve a parecerse al que nos tenía acostumbrados. Un equipo elegante con el balón, seguro atrás y con poderío en ataque. Una fórmula que funcionó ayer para hacerse con el triunfo ante el Xerez. Siete puntos de los nueve últimos y la portería a cero en estas tres últimas jornadas dejan a los amarillos a seis puntos del sexto clasificado y, lo que es mejor, con la sensación de que Europa sí es posible. El reto es de órdago, con Mallorca, Deportivo, Athletic y Getafe metidos en la pelea, pero este Villarreal ya ha protagonizado sobresalientes finales de Liga y, con Garrido al frente, se antoja más sencillo repetirlo.
Más negro todavía se le pone el futuro al Xerez. Apostó Gorosito por un dibujo ofensivo, con Michel y Bermejo en la punta de ataque, pero el conjunto andaluz no dio señales de vida arriba. De hecho, su bagaje ofensivo se limitó a dos 'mansos' remates a las manos de Diego López: uno de cabeza de Bermejo en el 15'; y otro de Orellana en el 88'. Y eso que venían de hacerle cuatro goles al Málaga en La Rosaleda. Pero allí se debió quedar la pegada de un Xerez al que la salvación se le queda ya a 11 puntos y, lo que es peor, con la sensación tras lo visto en El Madrigal que el sueño de la permanencia puede convertirse en pesadilla.
Porque fue el Villarreal el único que propuso desde el pitido inicial. Con Ibagaza en el campo todo resulta más sencillo. El argentino asumió el timón y de sus botas fueron naciendo las ocasiones de los amarillos, que se hartaron a errar ante la portería de Chema. Fue pasada la media ahora cuando Llorente acertó en una de ellas, después de una asistencia del 'Caño'. Era el premio a la insistencia de los de Garrido, que habían pasado por encima de los de Gorosito en un primer acto notable. Y eso a pesar de Rubinos Pérez. El colegiado madrileño no señaló un claro penalti sobre Ibagaza en el 9', ni tampoco unas manos de Gioda dentro del área en el 38', ante la desesperación de un Submarino que ya no sabe qué más debe pasar dentro del área para que le piten, por fin, una pena máxima a favor en esta Liga.
El paso por los vestuarios despertó al Xerez. Gorosito dio un toque de atención a los suyos, consciente de que necesitaba arañar algún punto en El Madrigal. Pero la mejoría andaluza no se tradujo en oportunidades de peligro. Lejos de eso, fue el Submarino el que volvió a enchufarse. Pero Nilmar no tuvo su día y Garrido decidió sentar a Ibagaza y Llorente, los dos futbolistas que mejor estaban funcionando, además de Godín, que dio una lección de cómo se debe defender. Y ahí murió el partido, sin mayores sobresaltos, salvo el buen gol de Escudero que servía para certificar una victoria que nunca llegó a peligrar.
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El conjunto andaluz firmó en El Madrigal su 15ª jornada sin ver portería de las 26 que se han disputado de Liga hasta ahora. Y eso que Gorosito apostó por una pareja de ataque formada por Michel y Bermejo. Además, es la tercera derrota en sus tres visitas a Vila-real.



