El Girona gana en Castalia y hunde al Castellón
Con silbidos y pañuelos fue despedido un Castellón que se hunde en la tabla, mientras que el Girona toma aire en su lucha por la permanencia.
El Girona sumó los tres puntos en Castalia (0-1) y dejó al Castellón contra las cuerdas y muy alejado de la permanencia, motivo que llevó a la afición a pedir la marcha del copropietario del club, José Manuel García Osuna.
El Castellón y el Girona ofrecieron en los primeros cuarenta y cinco minutos poco juego y ninguno de los dos equipos fue capaz de hacer trabajar al portero rival.
Las únicas ocasiones de la primera mitad llegaron con un disparo lejano de Palanca por los locales, que se marchó ajustado al poste derecho de la meta defendida por Jorquera.
Por su parte, la oportunidad más clara para el Girona fue en una jugada rápida en la que la zaga del Castellón mostró cierta descoordinación a la hora de dejar en fuera de juego a los atacantes rivales y que cogía Calle que cedía a Xumetra para que tratara de batir a Lledó, aunque se encontró con el cruce de Xisco Campos que evitó el tanto visitante.
Castalia mostró en el final de la primera parte su enfado y disgusto por la situación deportiva que vive el equipo, en la última posición, y los aficionados despidieron al equipo con silbidos, pañuelos blancos y gritos de: "Fuera, fuera".
Los nervios que imperaban en la grada traspasaron al rectángulo de juego y el Girona aprovechó los primeros compases de la segunda mitad para imponer su ritmo.
El equipo visitante lo aprovechó en una jugada en la que Peragón abrió a banda izquierda para que Moha se adentrara en el área y de disparo cruzado consiguiera el tanto que le daría la victoria al Girona.
Los castellonenses no reaccionaron y no encontraron el camino del empate, y así una única intervención de Jorquera ante Guerra fue el bagaje ofensivo del Castellón.
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Los últimos minutos fueron de pitos y enfados en Castalia. La afición pidió en reiteradas ocasiones la marcha del copropietario, José Manuel García Osuna. "Osuna vete ya", decían.
Con silbidos y pañuelos fue despedido un Castellón que se hunde en la tabla, mientras que el Girona toma aire en su lucha por la permanencia.



