Un triunfo en El Sardinero igualaría los puntos de la primera vuelta
Los números van desgranando la progresiva recuperación del Zaragoza. Igual que en la primera vuelta se acumulaban las cifras desastrosas. Gay ya suma más puntos que Marcelino con tres partidos menos y el equipo ha dado en febrero, el mejor mes del año, un tiró para la esperanza.

El estirón del Real Zaragoza en las últimas siete jornadas, en las que ha sumado 11 puntos de 21, le permite ya observar con cierto optimismo la posibilidad de la permanencia. Por la distancia que ha abierto con sus perseguidores (cinco puntos le saca a la línea de descenso, marcada por el Valladolid y el Tenerife), por la sensación de mejora en sus tendencias, pero también y sobre todo porque su ritmo de puntuación le permite la posibilidad de igualar en Santander este domingo la puntuación que hizo en toda la primera vuelta.
Los números anuncian los síntomas. Dicho en una palabra: el Zaragoza puede conseguir en siete partidos el mismo bagaje de puntos (14) que acumuló en la fase inicial del campeonato. Entonces, alcanzar esa cifra le costó nada menos que 19 encuentros. En realidad, la primera vuelta del equipo fue tan pobre que la mejora resultaba obligatoria. El equipo tuvo un arranque esperanzador, más en las sensaciones que en los resultados. Entonces se hablaba, y no sin razón, de que el equipo tenía menos puntos en su casillero de los que había merecido. Le ganó al Tenerife en la apertura del campeonato, fue goleado en Sevilla (4-1) y le sorprendió el Racing en La Romareda (1-2), un marcador que provocó las primeras tensiones. La igualada en Gijón, en un buen partido, y la explosión contra el Getafe en La Romareda (3-1) apaciguaron los ánimos. La tercera victoria llegó antes de los diez partidos: 2-1 al Almería. El Zaragoza estaba clasificado con cierta comodidad. Pero ahí empezó la caída.
Caída libre.
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En los diez partidos siguientes, hasta el final de la primera vuelta, ya no sumó ningún triunfo más. Fue goleado por el Valencia, el Real Madrid y el Villarreal, estos dos últimos ya con Gay en el banquillo. Dos derrotas consecutivas en casa (con el Osasuna y el Athletic) habían terminado con el mandato de Marcelino, y el equipo resbaló hacia el fondo de la clasificación. En el ecuador de la primera vuelta ocupaba la 13ª plaza. Tres encuentros más tarde, ya era 17º y bordeaba el descenso. De hecho, cayó a la semana siguiente, en la jornada 14ª del campeonato. El Athletic había ganado en La Romareda (1-2), el Zaragoza volvía a los puestos de descenso y Marcelino fue destituido.
La recuperación ha sido muy lenta. Gay debutó en Madrid con un 6-0 demoledor, antes del descanso navideño. Durante siete jornadas, el Zaragoza estuvo en descenso, y en cinco de ellas fue el penúltimo de la clasificación. A esas alturas, no faltó quien daba al equipo por virtualmente descendido, ante su incapacidad para reaccionar. Empató dos veces en casa sin goles (Deportivo y Xerez) y fue arrasado por el Villarreal (4-1). Con la revolución de los fichajes, la reacción comenzó en el final de enero. Fue en Tenerife. Ahí salió del descenso. En apenas un mes ha sumado diez puntos. Con el Atlético, hizo 11. Si gana en Santander, subirá a 14.




