Movilla abandona y Rubiales será presidente de la AFE
Gerardo Movilla se marcha de la Asociación de Futbolistas Profesionales y lo anuncia en el Asador, junto a AS. Tras 22 años de presidencia, afirma preferir "la unidad del colectivo" a concurrir a las primeras elecciones del sindicato, contra Luis Rubiales.


Gerardo González Movilla aparece por el Asador acompañado por Pier Luigi Querubino, Javier Torres Gómez y Alberto López Moreno. Su guardia pretoriana en la AFE estos últimos años y compañeros de aventura en la candidatura que Movilla presentó a las que iban a ser las primeras elecciones del sindicato de futbolistas. Han oído bien: "iban a ser". Porque Movilla trae bomba informativa. Tras 22 años de presidente de la AFE, 30 en el sindicato como fundador, Gerardo no renovará su mandato: ayer por la mañana, media hora antes de reunirse con AS, retiró su candidatura y hoy mismo debe ser proclamado presidente Luis Rubiales, el otro aspirante. "Sí, he decidido que no me presento. Se entera AS antes que muchos amigos. He percibido que en algunos sitios me votan a mí y en otros a Rubiales y para los próximos grandes retos de la AFE se necesita, más que nada, unidad. Reconozco que esto me ha atropellado, no me lo esperaba así, tanta división. En tres días de campaña he visto que había vestuarios divididos, equipos de él y de mí, y eso luego pasa factura a la hora de negociar impagos. Ésa es la clave de mi retirada".
"Rubiales tendrá ahora que ser el presidente de todos los afiliados. Somos más de 6.000, que significan muchas familias, y lo único importante es que estemos unidos".
"Cuando dos no quieren no hay ninguna posibilidad de consenso, y creo que ellos no me han tenido la mano, sino todo lo contrario. No he querido entrar en la confrontación, porque tengo mis principios y a los 58 años no los voy a cambiar. Me parece perfecto que alguien quiera presentarse a las elecciones, pero creo que se han radicalizado los mensajes por la otra parte. Y yo, repito, lo que quiero es que la AFE sea más sólida, más fuerte".
"He percibido que este verano puede haber dificultades en el tema de los cobros y que la otra candidatura tiene una propuesta similar a la nuestra. Lo que me queda es desearle a Rubiales que tenga éxito. Querría poco a los futbolistas si quisiera que fracasase".
"Es como si una pareja tiene hijos y luego se separa. Los dos están obligados a mirar primero que todo por el bien que los hijos, pues así lo veo yo con la AFE. No quiero atacar y sí ayudar, porque si Rubiales tiene unos proyectos que quiere llevar adelante, valoraré más que estemos juntos todos".
"Si Rubiales y su candidatura van a gobernar la AFE, espero y deseo que estén preparados, que sepan lo que se les viene encima. No es fácil dirigir un sindicato así y yo creo que hay que tener experiencia, pero ya lo digo: tendrá mi apoyo, porque yo aprendí de mucha gente durante muchos años, de Quino, de Vicente del Bosque. Fui como un niño que aprendía con las negociaciones".
No las tenía Movilla todas consigo, porque llevaba un retraso considerable en la campaña (Rubiales lleva siete meses; él, apenas tres días) y porque, asegura, no le han gustado las formas de la otra parte. Lo explica Javi Torres, a quien Rubiales acusó de estar amenazando a los empleados de la AFE con que cesarían si triunfaba la nueva candidatura: "Nos han atacado durante toda la semana y se van acumulando mil historias que al final pasan factura al colectivo. Yo no me voy a justificar respecto a lo que dijo Agustín Vara (un monitor de la AFE). Sostengo que fue una conversación privada y que él me pidió perdón en la Asamblea".
Que Raúl, capitán madridista y gran valor mediático del sindicato estos años, abandonara en la última Asamblea para no significarse tampoco le ha hecho ningún favor a Movilla. Aunque él no lo ve así: "Tengo la suerte de tener gente leal, y eso es un valor. Raúl es de los leales y ha estado en los sitios importantes y en las reuniones importantes. Si ahora decidió no presentarse conmigo habrá sido por sus proyectos personales y es su decisión, pero yo le sigo y le seguiré considerando mi amigo".
"Y no contaba sólo con Raúl. Creo que la gente veterana también estaba conmigo. Yo siempre he apelado a la historia de la AFE, a Quino, a Aguirre, a Asensi, a Biurrun, a Butragueño... A aquella foto en la que el Rey nos recibe en el Palacio de Oriente o a la anécdota que les conté el otro día a los futbolistas el Athletic, porque yo empecé en Lezama precisamente mi aventura como presidente. Hace 22 años, les dije que era perfecto 'empezar en el Bilbao', que era el sitio que representaba mejor valores como la solidaridad y la unidad del sindicato, y Aitor Aguirre, que me acompañaba, me corrigió luego: 'Bonito discurso, pero esto es el Athletic. No les gusta nada que les digas 'el Bilbao".
Movilla repasa lo que ha progresado el sindicato en estos 22 años, algo desconocido para la masa, lo que quizá le haya pasado factura a su candidatura también: "Teníamos 1.800 afiliados y ahora somos 6.000. Hemos logrado comisiones mixtas que negocian los pagos y si no, se produce el descenso del club, en Primera, Segunda y Segunda B. Tenemos becas de estudio, abogados para que cobre todo el mundo, convenios colectivos con la Liga y la Federación... Hemos negociado decenas de impagos con éxito. Este sindicato es uno de los responsables de que saliera la Ley Bosman, aquella revolución en temas laborales para los futbolistas de Europa. Hace unos meses ganamos otra sentencia por la que se reconoce que cualquier jugador que cobra dinero, independientemente de su categoría, debe ser profesional y tiene derechos laborables... En este sentido, la AFE posee lo que ningún otro sindicato, ni en España ni en Europa. Quizá, el problema es que no hemos sabido vender estos éxitos".
"Hasta el año pasado, el fondo de compensación de Segunda B, de 300.000 euros, había servido siempre para saldar las deudas con los futbolistas. Pero el pasado verano no sucedió así por el tiempo de crisis que vivimos y las plantillas de ocho equipos de esa categoría acumularon impagos por más de cuatro millones. Son 198 familias que no cobran. Yo me reuní con ellos y me comprometí a que cobrarían, pero parece que no fue suficiente".
Otra arma electoral de Rubiales ha sido la descomunal deuda acumulada por la Federación con la AFE, muchos años sin cobro que no entienden algunos futbolistas. 6.800.000 euros repartidos entre partidos de la Selección pro-AFE, becas de estudio y fondo de garantías para la Segunda B. Pero Villar, como en tantos otros asuntos, hace mutis por el foro: "Ahora, más que nunca, me he comprometido a cobrar la deuda de la Federación. Y sé que lo lograría, de hecho ahí sigue mi compromiso aunque haya un nuevo presidente. Tal vez he sido tibio en este tema, pero siendo tibio y sabiendo negociar es como he logrado cobrar tantos impagos e incluso acuerdos parlamentarios que nos benefician".
"Ellos siempre dicen que se han suspendido las subvenciones públicas a la Federación y que por eso no nos pueden pagar. Tal vez eran reivindicaciones impopulares las del partido de la Selección, porque el equipo nacional, en los últimos años, siempre ha estado en condiciones óptimas y ha conectado con la gente. Pero no es cierto que yo haya estado al lado de Villar. Hace cuatro años que no pertenezco a su Junta Directiva y otros cuatro que no iba por los impagos. Y eso que pienso que debería haber algún futbolista ahí, como hay una horquilla importante de representación en la Asamblea del Fútbol Español, que es donde se legisla. Y eso se consiguió gracias a la AFE", arguye Movilla.
Noticias relacionadas
"Nunca he hecho declaraciones altisonantes, no es mi estilo. Cuando tengo que negociar con una persona, no es bueno que haya heridas. Ni de Algeciras, ni de Gijón, ningún presidente ha podido decir que hemos incumplido algo. El fin más importante es que cobren los jugadores".
Se acerca el final, la despedida. ¿Qué hará a partir ahora un hombre que ha dedicado sus últimos 22 años al sindicato? Hay otros retos: "Seguiré como presidente de la FIFPRO (la Federación Internacional de Sindicatos de Futbolistas), con la Mutualidad de Deportistas y como presidente de la Asociación de Futbolistas Profesionales, que se ha constituido recientemente. La vida continúa y después de 30 años veo las cosas con un prisma distinto. Y por supuesto, colaboraré con la gente que entrará en la AFE en la medida en que ellos quieran". Así sea.



