Castigo a la dureza
El Atlético jugó un mal partido. Sacó un punto en el descuento cuando estaba con diez por expulsión de Reyes. El utrerano fue cosido a patadas por parte de los defensas del Zaragoza y no aguantó más. Ibrahima fue salvador con su gol.


Desastroso. Se notó desde el inicio que el Atlético no iba a ser el de las grandes noches ante el Barcelona y el Valencia. Apenas hubo juego del conjunto rojiblanco y las ocasiones brillaron por su ausencia. El equipo de Quique no perdió y dio el punto por bueno, ya que un empate en el descuento y con diez, siempre te deja feliz. Pero ni la entrega ni el juego ni las sensaciones que ofreció el equipo fueron positivas. Y es que no se puede jugar todos los días ante los grandes. El Zaragoza también te puede ganar y no lo hizo por esas hadas del destino que dicen que el Atleti resurge cuando peor lo tiene.
Horrible Teixeira. Y si los locales no ganaron fue también porque con el 1-0 se dedicaron más a pegar que a jugar. Y lo permitió Teixeira Vitienes, que desde el primer minuto no se enteró de nada. Y si se enteró lo disimuló muy bien. Horrible. Permitió que Ponzio, Contini y Gabi sacudieran lo indecible a Reyes, Agüero y compañía y al final pasó lo que nunca debe ocurrir: que al futbolista que han cosido a patadas acabe expulsado. Que Reyes no finalizara el partido y sí lo hiciera algún futbolista del Zaragoza es una broma macabra al fútbol. Y la culpa la tuvo un mal colegiado.
Futre. Pablo Alfaro le hizo de todo a Futre en un Zaragoza-Atlético de hace varias temporadas. Aquello provocó un gran revuelo en el fútbol español y seguro que hoy también se hablará de la dureza de Ponzio hacia Reyes. El portugués acabó entonces el encuentro como pudo. Y el luso debió acordarse ayer de aquello viendo la reiteración de patadas de Ponzio. Lo malo para el Atlético es que, además, puede perder para un partido al utrerano, el mejor del equipo. Al final, y viendo la permisividad de Teixeira, todos se sumaron a meter la pierna sin contemplaciones, aún a riesgo de hacer daño al rival. Y Tiago pudo ser expulsado, pues ya todo valía. Al final el empate rojiblanco fue un castigo a la dureza de su rival.
Porteros y Gabi. El duelo de cancerberos acabó en igualada. De Gea estuvo bien y no pudo evitar el gol del Zaragoza. Y Roberto también transmitió seguridad a su equipo. Y tampoco pudo evitar el tanto de Ibrahima. Las porterías de los dos equipos están muy bien cubiertas. Muchas miradas estuvieron sobre ellos, lo mismo que en dos ex del Atlético, Gabi y Arizmendi. El primero parece que jugó resentido porque le enseñaron la puerta de atrás del club madrileño. Una lástima que en su etapa del Manzanares no se le viera nunca emplearse con tanta agresividad.
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Cantera rentable. Ibrahima contagia de ilusión al equipo. Lo ha hecho desde que decidieron contar con él en el primer equipo. El senegalés salió un par de minutos y marcó un gol. Ha disputado 180 minutos de competición y ha marcado dos goles. Sale a gol por partido. Lo malo es que Quique no cuenta más con él. Si el técnico quisiera aprovechar más esa ganas, esa fortaleza física y esa ilusión...
Asia y Europa League. El consejero delegado del club, Gil Marín, ya está en Abu Dhabi intentando cerrar el patrocinador del nuevo estadio del Atlético. Y también para cerrar un partido de la gira de este verano. Seguro que hasta allí llegaron las noticias del mal juego, de la ineptitud de Teixeira, de la dureza maña y del gol salvador del canterano. El Atlético piensa ya en la Europa League, donde espera continuar con sus pasadas alegrías.



