Guerra y Kike firman un empate que nadie festeja

Liga Adelante | Murcia 1 - Levante 1

Guerra y Kike firman un empate que nadie festeja

Guerra y Kike firman un empate que nadie festeja

El Levante no supo ganar; el Murcia no pudo por impreciso

Ni al Murcia le vale el empate (aunque visto lo visto y gracias a la reacción del Cádiz, algo más) ni tampoco al Levante le alcanza para dar caza a la tercera plaza. O sea, que el reparto de puntos no deja bien a nadie. Y dicho eso, quizás sea el marcador más justo. Justo porque premió la fiabilidad de los granota, que fieles a su patrón de equipo serio, de esos que ceden el balón y matan 'con silenciador', aprovechando su momento; y también justo con un Murcia que fue el que realmente buscó un triunfo que se le negó por su falta de puntería, y que al final festejó el gol de Kike como si de un triunfo se tratara. Un resultado raro, en una tarde rara, en un partido tan largo (por la forma de jugar de los levantinistas, por su ritmo 'traicionero') como raro. Que confirma que a los locales les vuelve a costar un mundo (tras unas jornadas 'oasis' en ese sentido) y que al Levante le vuelve a confirmar como ese equipo que no sabe matar partidos cuando maneja ventajas (novena vez que tira una ventaja de un gol).

Animado por los buenos precedentes, el Murcia de Jose salió 'arrebatado'. Presionando muy arriba, con un Bruno muy activo, buscando -y ganando- las bandas y generando oportunidades claras. Por momentos, el asedio duró 20 minutazos, el Murcia se 'comía' a los de Luis García. Natalio, Isaac en un par de oportunidades, hasta Chando y 'Capde' rozaron el gol. Pero sin afinar y eso animó a un Levante que si bien atrás daba facilidades ya empezaba a avisar de su poderío arriba con el trabajador Javi Guerra y con la calidad de Juanlu y Pina. Con el paso de los minutos, el Murcia fue como esos espumosos que pierden 'cuerpo' y el Levante creció. Con esa sensación, con la creencia de que el Murcia había desaprovechado su momento se llegó al descanso y así fue. El Levante, a la salida de un falta, se puso arriba y el partido viró. Fue en el único error defensivo 'grosero' de la zaga y de Elía, y ahí estaba Guerra; ahí estaba el Levante. El gol dejó a los granotas en su escenario preferido, gozando. Mientras, el Murcia sufría y se perdía. Pero los cambios le dieron su fruto al Murcia. Y dos de los que entraron, Kike y Rosas posibilitaron la definitiva igualada. El poco tiempo que quedaba se lo paso el Murcia atacando (Pedro y Escudero rozaron la remontada) pero sin puntería. Y así es imposible.