Liga BBVA | Deportivo 2 - Xerez 1

El Deportivo acepta el regalo

El Xerez ya perdía 2-0 en el minuto siete. El gol de Bermejo abrió de nuevo el partido. Riki se fue lesionado. El Depor gana después de tres partidos

<b>OTRA VICTORIA. </b>Guardado celebra junto a sus compañeros el primer tanto de la noche, después de marcar un penalti cometido sobre Colotto.
Luis de la Cruz
Delegado de Galicia y Asturias del Diario AS desde 2006, donde inició su andadura en 2004 después de pasar por Marca y dxt Campeón. Pegado al Deportivo de por vida, a las duras y las maduras. Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Santiago y Máster en Periodismo de La Voz de Galicia y la Universidad de A Coruña.
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Un equipo que regala dos goles tiene muy complicado ganar un encuentro. Un equipo que lo hace en los siete primeros minutos de partido, tiene casi imposible seguir en Primera. Eso fue lo que hizo ayer el Xerez en Riazor, y claro, lo pagó. Pero el Depor, que se reencontró con la victoria después de tres jornadas, también debe plantearse si con el partido que hizo ayer la pelea por Europa es algo real. La clasificación dice que sí, los puntos que lleva dicen que también, pero los problemas que le causó un equipo casi desahuciado que se inmola en un abrir y cerrar de ojos, es para meditar.

La salsa del partido se vivió en un arranque frenético de partido. Al minuto y medio, Moreno perdió la posición en una jugada a balón parado y luego abrazó a Colotto mientras el argentino remataba: penalti y primer regalo para Guardado. A Gorosito le pareció demasiado regalo y Pérez Lasa lo mandó a la caseta sólo tres minutos después. El cabreo del técnico es comprensible, pero por mucho que proteste, el enfado debía ser con su jugador y no con la decisión arbitral. Y eso que la tardecita del colegiado vasco fue de las que dan miedo.

Como el día no estaba como para llegar tarde al estadio, a los siete minutos, más madera. Pérdida en el centro del campo del Xerez, pase en profundidad de Laure, horroroso cruce de Leandro, y segundo regalo que Riki aprovechó con sangre fría y calidad. Sin despeinarse, el Deportivo afrontaba los 83 minutos más cómodos de toda la temporada, en teoría...

El 2-0 tenía que ser un bálsamo para los blanquiazules tras una mala racha de resultados. Pero en vez de disfrutar y reencontrarse con su fútbol, se durmieron. Y eso que los de Lotina lo tenían muy fácil, porque el partido sólo consistía en dejar que el Xerez moviese el balón, lo perdiese ingenuamente, y luego buscar a Riki y Guardado. La comodidad fue tanta que se olvidaron de Mario Bermejo, que al primer balón que cazó de cabeza, no perdonó. Así, sin saber muy bien cómo, en el minuto 38 resultaba que sí había partido.

Las lesiones. La mejoría de los coruñeses, mientras duró, tenía dos nombres propios: Riki y Guardado. Con Filipe fuera de juego hasta final de temporada, por las botas de estos dos jugadores pasa el fútbol que pueda generar el Deportivo (salvo que explote Adrián o Lassad regrese de Francia curado). Los dos volvían a la titularidad después de sus lesiones, y el madrileño dio un recital de potencia, peligro y gol. Es, de largo, el mejor delantero que tiene Lotina, pero parece que junto a sus luces siempre aparecen también sus sombras. La primera, una tarjeta por tirarse en el minuto ocho, y van... La segunda, una nueva lesión. Lotina ha cuidado hasta el extremo su vuelta al once (tres partidos siendo suplente) y en el minuto 49... catacrack. El técnico, asustado, retiró a Guardado en el 60'. Ellos dos son el fútbol que tiene el técnico para pelear por Europa y hay que cuidarlos y mimarlos.

En cuanto al Xerez, con el gol se hizo dueño del balón, pero su falta de pegada es absoluta. No se puede decir que falla ocasiones, porque no las crea. Centros, amagos de jugada... ingenuidad pura. Tanto, que el que pudo cerrar el partido fue Juan Rodríguez con un enorme remate desde fuera del área que el larguero condenó por centímetros.

Pitos y aplausos. Con la angustia en el cuerpo, la grada se dedicó a juzgar. Premió a Momo, cuya zurda siempre gustó a la afición. Premió a Viqueira, producto de una cantera que en otros tiempos no tenía sitio en Riazor. Castigó con mucha dureza a Bodipo, inadvertido y algo torpe toda la tarde. Silbó a Juca, descolocado e inusualmente errático a balón parado. Aplausos para Valerón, que casi lo devuelve con una pared de cine.

También hubo música para Lotina por los cambios. La grada vio ganar a su equipo, pero no le gustó cómo lo hizo. Lo bueno es que el Depor sigue empeñado en luchar por Europa, lo mismo que el Xerez parece estarlo en descender, aunque ayer realmente sólo lo estuvo los siete primeros minutos.

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