Liga BBVA | Barcelona

Laporta se mueve por las malas encuestas

De ahí la filtración del supuesto trato con Cesc.

<b>DE CORTO. </b>Laporta jugó con la Peña de Xavi el pasado miércoles.
Moisés Llorens
Importado de Hercules
Actualizado a

No le están saliendo bien las cosas a Joan Laporta y a su delfín, Alfons Godall, y parece que se están poniendo nerviosos. Manejan encuestas privadas, resultados de unos cuestionarios realizados a socios y simpatizantes del club que no les otorgarían la posibilidad de poder continuar al frente de la entidad. De ahí que hayan movido ficha y que hayan comenzado la guerra por su cuenta, filtrando nombres de futbolistas interesantes o bien invitando a Guardiola a sentarse al lado del presidente para anunciar el compromiso por una temporada, siempre y cuando el futuro responsable de conducir los intereses de la entidad lo creyera oportuno.

Cuentan personas cercanas a Laporta que está nervioso con los resultados de unas encuestas realizadas y que la maquinaria se puso en movimiento filtrando nombres de jugadores que podrían reforzar al equipo azulgrana en los próximos años. El de Cesc fue el último en salir durante esta semana, aunque el propio club fue el encargado de cerrar el debate, atendiendo a las protestas llegadas desde la sede central del Arsenal.

Es un grupo importante dentro de los socios azulgrana. Todos esperan escuchar las propuestas a realizar por los futuros candidatos y entonces decidirse por el que más le seduzca. El máximo favorito para la mayoría es Sandro Rosell, al que no le acabaría de agradar la entrada en escena de Ferran Soriano, tal y como adelantó AS el pasado 23 de enero. Es más, no sería de extrañar que Godall se bajara del barco para que el ex vicepresidente económico liderase la propuesta continuista a las elecciones a la presidencia.

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Ya variaron unos resultados

En 2003, a los pocos meses de ser nombrado como presidente del Barcelona, Laporta ordenó al departamento de comunicación del club que realizase una encuesta para saber qué directivo era el que más popularidad tenía en ese momento. Salió Rosell, algo que irritó muchísimo al presidente y a Soriano, que no acababan de entender los resultados. Su reacción fue esconderlos y manipularlos, dándole el mejor baremo al que dentro de pocos meses será el presidente saliente. Las encuestas y Laporta no son muy buenos amigos. Son el reflejo se su dura personalidad.

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