"No me gustaría ser un hombre de paso"
El técnico del barrio de La Pilarica ya controla la nave blanquivioleta. Ayer se puso al frente de los componentes de la primera plantilla y parece tener claros los primeros cambios para lograr el cambio necesario. Piensa en ganar en Mestalla y considera a su equipo capacitado para hacerlo.

El nuevo entrenador del Valladolid, Onésimo Sánchez, activó ayer su mando, dirigió su primer entrenamiento y compareció por primera vez como técnico del primer equipo pucelano ante los medios de comunicación. El vallisoletano quiso dejar claro que lo único que pidió al club cuando le propusieron hacer cargo del equipo fue confianza: "El lunes por la mañana me llamó el presidente y me citó de urgencia en el club. Hablamos, sobre todo del respeto que merecía un hombre como Mendilibar, y cuando estuve seguro de que todo estaba notificado y en orden, acepté. La conversación no duró más siete minutos. Cumplo un gran sueño, es lo máximo que me podía pasar profesionalmente, pero no quería cumplirlo de cualquier manera y por las bravas. No me gustaría ser un hombre de paso. Sólo pedí confianza al club y me la han dado. Me veo capacitado, pero esto no ha hecho más que empezar".
La plantilla. En cuanto al recibimiento de la plantilla en su primer día de trabajo apuntó: "Conozco bien a todos ellos e incluso tengo amistad personal con alguno. He estado en contacto permanente con la dirección deportiva y con Mendilibar durante todo el año; en este sentido, cuento con mucha ventaja. Tengo claro que es un cambio importante, porque ellos están muy acostumbrados a un técnico que no es un cualquiera, pero creo que no tendré dificultades, porque, repito, conozco a la perfección lo que han hecho cada día. Yo mismo he aprendido mucho de Mendilibar; lo que ha dado a este club es impagable".
Onésimo adelantó algunas de sus ideas básicas para resucitar al equipo: "Le voy a dar mucha importancia a los aspectos tácticos en defensa, mi intención es que seamos nosotros los que pongamos algunas condiciones sobre el campo, pero el equipo debe estar preparado para lo que pueda pasar en cada tramo del encuentro".
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La primera sesión de Onésimo al frente del equipo se extendió por espacio de 90 minutos. Desaparecieron las volatas, aunque no faltó el castigo en forma de series de abdominales. El técnico programó rondos amplios, lanzamientos a portería con llegadas desde las bandas y un partido a espacio reducido para los futbolistas. Se comportó de forma enérgica, parando para realizar las primeras indicaciones, y animando a todos los componentes de la plantilla. Onésimo declaró no haber notado demasiados cambios en su primer día la frente de los profesionales de la primera plantilla: "Cambian las caras. Donde he estado siempre he intentado hacerlo de forma profesional. Me he encontrado a gusto. Es evidente que es otra cosa a lo que estaba acostumbrado durante todo el año con los chavales, pero el fútbol y los entrenamientos yo los veo de una manera y no van a cambiar las actitudes ni las aptitudes".
El Valencia. Después del ajetreo de estos últimos días, la próxima visita del equipo a Mestalla centra los esfuerzos del nuevo técnico del equipo: "Pienso en ese partido desde el lunes a las 12:20 horas. Conozco al Valencia de sobra y, además, tengo una magnífica información interna del club. No me gusta hablar de equipos de otra Liga. El Valladolid es un equipo de Primera División y debe estar preparado para competir con cualquiera, todos los equipos son de mi Liga. Tengo una idea bastante clara, pero madurable del once que puedo poner en Valencia. Está claro que Mestalla es un gran campo y el Valencia, un gran equipo que tiene de todo, pero no vamos a tirar el partido. La idea es ganar, no hay otra. La permanencia es un objetivo común y vamos a tirar todos en la misma dirección para conseguirlo".



