"¿Quién es Casillas? ¿Y Cristiano Ronaldo?"
Visitamos a las Dominicas del Convento de Clausura de Benguela.

Confiesan que les gusta el fútbol y que disponen de una cancha de baloncesto en el convento para hacer un poco de ejercicio, pero ni siquiera las españolas tienen la menor idea de quién es Iker Casillas, Raúl o Cristiano Ronaldo y, como es natural, tampoco han oído hablar jamás de Pep Guardiola.
Eso sí, se alegran de la visita de los periodistas y se muestran ávidas por saber cómo discurre el fútbol en África, ya que creen firmemente que el balompié es un formidable instrumento para la educación de los críos (ellas que tantos acogieron durante las dos contiendas que han asolado el país). Mas es la primera vez que oyen hablar de un tal Samuel Etoo, y cuando les contamos lo que ingresan de ficha en el Chelsea el costamarfileño Drogba o el ghanés Michael Essien se santiguan y profieren grititos de incredulidad, pero cuando conocen que el Real Madrid pagó casi 100 millones de euros por un futbolista llamado Cristiano Ronaldo, el escándalo es mayúsculo entre las cuatro monjas españolas y las veintisiete angoleñas del Convento de Clausura de las Dominicas de Benguela.
Sin embargo, las monjas angoleñas sí saben quiénes son Flavio o Manucho, delantero del Valladolid, y deseaban que Angola sea campeona de la Taça. Es más, declaran, a través de las rejas y entre risitas de complicidad, que el día del empate con Argelia se reunieron a rezar para que ganase Angola, "pero no se obró el milagro", cuenta sor Maria de Fátima, la priora.
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Origen castellano.
Las madres fundadoras llegaron a Angola procedentes de Olmedo, Valladolid, de la mano de un obispo portugués. De eso hará en marzo treinta y ocho años y pasaron la guerra en el convento. Se levantan a las cinco de la mañana y se acuestan sobre las ocho de la noche. Disponen de un huerto propio y uno de sus medios de subsistencia es elaborar obleas, bizcochos y tartas de bodas por encargo. Disponen de ordenador y se comunican con el exterior por correo electrónico, pero sólo ponen la televisión en ocasiones especiales, como por ejemplo conocer el desastre de Haití o el ataque terrorista de Cabinda. Creen que verán algún encuentro del Mundial de Suráfrica, pero ni siquiera a sor Maria Lourdes (de pequeña seguidora del Real Zaragoza) ni sor Maria Belén Lorenzo (que tiene algún sobrino jugando en el Valladolid), se deciden a dar su apoyo a la Selección española: "Que gane el mejor" sentencian a coro.



