Gorosito se inventa un 4-1-4-1 como solución

Mucha intensidad, mucho trabajo táctico y muchas ganas. A pesar de tener un amplio equipo de trabajo, Gorosito se está involucrando en todos y cada uno de los aspectos de los entrenamientos. Supervisa las sesiones físicas y corrige los movimientos sobre el campo. Su idea es cambiar la dinámica del equipo en el aspecto ofensivo e incide en la basculación a la hora de defender. El nuevo técnico del Xerez también quiere un equipo solidario, que sea capaz de trabajar en las distintas zonas del campo de forma corporativa. Son sus señas de identidad para sacar del atasco al Xerez.
Aunque le gusta jugar con un 4-4-2, Gorosito sabe que se tiene que adaptar a lo que hay y, por ello, está ensayando con una defensa de cuatro, un pivote, cuatro jugadores en la medular y un delantero. Su equipo sería el siguiente: Renan; Redondo, Aythami, Gioda, Casado; Vicente Moreno; Carlos Calvo, Bergantiños, Víctor Sánchez, Orellana; y Mario Bermejo. Este último no quiere Gorosito que sea la isla perdida en el desierto como en la reciente etapa de Ziganda.
Otro cambio significativo tras la llegada del argentino al banquillo azulino se encuentra en la presión. Ahora, el Xerez apretará al rival en campo contrario, con el objetivo de ocupar la mayor parte del rectángulo de juego. "Tenemos que hacer más ocasiones de gol de las que se han hecho hasta ahora", subraya en cada sesión Gorosito.
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"Tenemos que jugar cortitos", repite una vez y otra a sus hombres. Cada vez que Gorosito emplea la palabra 'cortito' significa estar muy juntos, no dejar fisuras entre líneas, procurar que el balón se mueva en cortos espacios y que no haya necesidad de recurrir al pelotazo. Con todo esto, el argentino necesita algunos refuerzos. De momento, se habla de dos delanteros y un centrocampista ofensivo, pero mientras tanto Gorosito trabaja con lo que tiene.



