Guardiola apalabra su continuidad en el Barça
Pero su firma sólo la estampará tras conocer al nuevo presidente

Pep Guardiola estaba incómodo y, por tanto, el Barça. Pues él es ahora el Barça. Prefería aplazar la decisión sobre su futuro en el banquillo del club (y bien insistió en ello ayer) hasta conocer la identidad del nuevo presidente. Pero la situación le superó. Tanto que ayer decidió vestirse de estadista y poner el Estado Barça por encima de todo... en un paripé extraordinario: el acuerdo de ayer no le vincula a él ni al club, sólo evita debates. "Cada día era lo mismo, dar vueltas sobre mi futuro con directivos, jugadores, en la calle... Había que acabar con esto y lo hago porque la situación era incómoda", confesó en la conferencia de Prensa que ofreció en el Camp Nou junto al presidente Laporta, el vice Rafael Yuste y el director técnico Txiki Begiristain.
Y sí: Pep dio su palabra de que seguirá en el club, pero el contrato lo firmará tras reunirse con el sucesor de Laporta, que saldrá de las urnas azulgrana. Urnas que, por cierto, siguen escondidas. Laporta no soltó tampoco prenda cuando se esperaba que matara dos pájaros de un tiro: la continuidad de Pep y la fijación de la fecha de los comicios a la presidencia del club, que deberán celebrarse entre el 15 de marzo y el 15 de junio próximos. En el ambiente se fortaleció la sensación de que Laporta juega con la fecha de las elecciones y las supedita a lo que mejor le convenga a su futuro, ligado a la política. En octubre se celebrarán las elecciones a la presidencia de la Generalitat a las que espera concurrir, quizá con partido propio.
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El acto no tuvo apenas sonrisas. Ni complicidades. Pep zanjó la cuestión con frialdad de cirujano. Laporta consiguió la foto que quería, pero la victoria no fue completa: la foto de verdad se la hará Pep con el nuevo presidente. El actual enfatizó, sin embargo, en que el acto de ayer fue "el octavo título de la temporada", pues cuenta el 2-6 del Bernabéu como título. "Y además me gusta recordarlo", dijo.
Guardiola cerró así el debate sobre su continuidad, que se reabrirá en cuanto el Barça tenga nuevo mandamás. Pues ya deslizó el técnico que "dentro de cuatro meses el panorama puede ser distinto". En un 99,9999% de casos, Pep seguirá en el banquillo. Pero hay que esperar: lo que él quería.



