Así no gana el Madrid

Liga BBVA | Athletic 1 - Real Madrid 0

Así no gana el Madrid

Así no gana el Madrid

Decepcionante partido de los de Pellegrini. Llorente marcó a los dos minutos y el Athletic protegió el resultado. Impotencia en ataque y gran Iraizoz.

El Athletic necesitó dos minutos de asedio y una defensa ordenada para derrotar al Madrid. También corrió hasta el desmayo, es cierto. Y además lució un portero excelente. Pero ni eso parece demasiado si tenemos en cuenta que su rival pasa por ser uno de los mejores equipos del mundo.

No pretendo reprochar nada al Athletic. Al equipo en inferioridad de condiciones (técnicas, teóricas, financieras) se le acepta que entregue el campo y el balón para defender un resultado favorable. Aunque lo haga durante 70 minutos, quizá 80. Si sale bien hablamos de fútbol disciplinado, incluso inteligente. Saber jugar con el marcador.

Los reproches, todos, corresponden al Madrid. Si fue uno de sus partidos más decepcionantes de la temporada es porque esta vez no existía coartada alguna. Jugaban las estrellas, el estadio era estimulante y el equipo, libre de la Copa, había disfrutado de dos semanas de entrenamientos.

Pues ni así. Al igual que sucedió en Pamplona, el Madrid volvió a resultar improvisado y vulgar, carente de dinamismo e imaginación. Entonces y ayer sólo pareció un equipo esforzado al que cuesta distinguir de otros equipos esforzados.

Si ampliamos el análisis, lo más descorazonador para el madridismo es la sensación de que esta flauta aún suena por casualidad. No basta con reunir a las estrellas o con acertar el dibujo, ni siquiera con la entrega. Aún falta el plan. Y esa carencia apunta, directamente, al entrenador, al que se le agota la excusa de equipo en pruebas.

Podremos señalar que jugadores como Cristiano o Kaká no estuvieron a la altura del partido, pero no perdió por su culpa el Madrid. Quien se dice aspirante a Liga y Champions perdió por su incapacidad para abordar el problema táctico (y básico) de una defensa cerrada. Impotentes, los jugadores sólo encontraron el improbable recurso de los disparos lejanos, más improbable aún cuando espera un buen portero como Iraizoz.

Estoy por decir que el Athletic, como espíritu, no se traicionó a sí mismo: abrió el partido con el arreón esperado y salió de allí con el gol del triunfo. Sin embargo, como equipo, fue más fiel a la naturaleza del entrenador que a la de los jugadores. Tiene más fútbol el Athletic, y aunque las victorias lo justifican todo, cuesta asumir que jugadores como Iraola o Yeste se confundan con honrados obreros de la construcción. Mientras Toquero sobrevive en ese ambiente industrial, resulta un escenario un tanto desolador para un delantero tan brillante como Llorente.

Prueba.

Benzema, que pasaba examen, participó de las mejores ocasiones del Madrid. Chutó al palo y en otras tres ocasiones calentó las manos de Iraizoz con sus tiros como puñetazos. Sin embargo, ni el chico se libró de su aire ausente ni el equipo del recuerdo de Higuaín.

Las incorporaciones de Guti y Granero por Lass y Marcelo hicieron más incisivo el asedio. Fue entonces cuando Kaká pudo redimirse, pero su remate, fruto de una combinación galáctica, se fue al limbo.

Al final, los jugadores se despidieron con tan fuertes abrazos que, además de buenos compañeros, parecieron conformes. Y no todos debían estarlo.

El detalle:Se acabó la racha contra el athletic

El Athletic puso fin con su triunfo de ayer a la racha de 10 derrotas consecutivas que había encadenado contra el Madrid. Los blancos llevaban ocho triunfos en Liga y dos en la Copa del Rey, pero al undécimo encuentro se truncó la serie positiva y no pudieron vencer a los bilbaínos.